viernes, 25 de julio de 2014

Capitulo 18.

*Narra Ángela*

Me despierto y son casi las doce. Mierda, me he quedado dormida. Otra vez. Se supone que había quedado con Rocío para ir de compras. Me va a matar por tardona. Me vestí y peine rápidamente.




Iba a desayunar pero viendo la hora que es no lo voy a hacer. Mi sorpresa al bajar al salón es ver allí a Carmen con ratón en la mano. No soporto a esa clase de animales y lo sabe.

Ángela: Quita eso inmediatamente de mi vista *dije intentando controlarme*
Carmen: No te pongas así. Mira lo adorable que es. Se llama Chufi.
Ángela: Esa cosa no es adorable.
Carmen: Vale, tienes razón. Es asqueroso, pero le voy a hacer una broma a Larita con esta cosa. Bueno y a Álvaro. Se quedo anoche a dormir.
Ángela: Muy bien. Ya me contarás, que yo tengo que irme, adiós. 


Salí rápidamente de casa y puse rumbo al centro comercial. Cuando llegue no veía a Ro por ningún lado. Fijo que se ha ido cabreada. Lógico, eso me pasa por dormilona. Por lo que decidí llamarla.
 

*Conversación telefónica*
Ro: Hombre, ya estabas tardando *rió*
Ángela: Sabes que soy una dormilona *reí* ¿donde estas?
Ro: En la puerta de H&M. Te espero aquí.
Ángela: Vale, voy.

*Conversación telefónica*

Entre y fui directa a donde esta Ro esperando. Cuando llegue vi que había venido también Lootheea. Bien, si somos más mejor.

Ángela: Hola. *sonreí*
Lootheea: Buenas dormilona *reímos*

Ángela: Bueno, empecemos a mirar ropa.
Ro: Tu cambia de tema eh.
Ángela: ¿De qué quieres que hablemos?
Lootheea: Dejala, esta deprimida porque se le ha roto una uña *rió*
Ro: ¡Mentira!
Ángela: Tonta y pija. *dije bromeando*
Ro: ¿Qué has dicho señorita me llevo todo el día en la cama por vaga?
Ángela: Que ataque más gratuito.
Lootheea: ¿Y si llamamos a un chico amable que nos quiera acompañar en este maravilloso día de compras?
 

Cuando Lootheea acabó de decir esa frase pensé en alguien, en Blas.

Ángela: ¿Os parece bien que ese chico sea Blas?
Ro: Hombre, yo no tengo problema. Seguro que va a ser el único que quiere venir.
 

Sonreí y le mandé un whatsapp a Blas.
 

*Conversación WhatsApp*
Ángela: Buenos días chiqui.
Blas: Buenos días - tardes chiquituja.
Ángela: Te necesitamos en el centro comercial del centro.
Blas: ¿Qué habéis liado ya? ¿Alguna detención?
Ángela: No idiota, nosotras somos muy buenas. Solo para que nos acompañes, si quieres...
Blas: ¿Acompañar o sujetar bolsas?
Ángela: Uhm, ambas pero más la segunda.
Blas: Uy pues para sujetar bolsas me quedo en casa eh.
Ángela: :(
Blas: ¿Puedo llevar acompañante? Es para repartirnos las bolsas y eso.
Ángela: Mis bolsas no las vas a tener que llevar, si te sirve de consuelo.
Blas: Ya lo se Angy. En diez minutos estoy allí. Te quiero señorita me llevo yo las bolsas.
Ángela: En diez minutos aquí que si no cargas mis bolsas, nah es broma, adiós.

*Conversación WhatsApp*

¿Sabeis? Nunca me ha gustado que me llamen Angy, pero a él no le puedo decir que no la verdad.

Ro: ¿Viene?
Ángela: Si, en diez minutos esta aquí.
Lootheea: ¿Y qué hacemos de mientras?
Ro: Muchas cosas querida amiga. Una de ellas un vídeo demostrando nuestro retraso para instagram.
Lootheea: Yo pensaba que tus fans ya sabían que eras retrasada *reí*
Ángela: Ella quiere confirmarlo. *reí*
Ro: Igual el retraso que quiero confirmar es el de vosotras.


Le miramos mal pero con cariño.


Lootheea: No sé de que retraso hablas.
Ángela: Si nosotras somos muy normales.
Ro: Claro, eso seguro. *dijo con tono irónico*
Lootheea: Se me ha antojado un crep.
Ángela: ¿Y eso a que viene?
Ro: Esta demostrando su retraso.
Ángela: Tal vez esté embarazada.
Lootheea: Cariño, como no sea del Espíritu Santo no tengo ni idea de quien podría ser.
Ro: A saber que haces tú por las noches.
Lootheea: Busco al primero que pille... Ah no, que esa eres tu *sonrió*
Ángela: Basta.
Ro: Porque te quiero, si no te hubiera trincado de los pelos Loo.
Ángela: Ya está.
Blas: Chicas, relajaros que ya estoy aquí.


Al escuchar su voz detrás de mí, sonreí.


Lootheea: Se le acaban de caer las bragas al suelo. Mira la sonrisilla que ha puesto Ro *me sonrojé*

Ángela: No se me caen las bragas tan rápido como a ti.
Blas: Uuuh, golpe bajo *reímos*.

Ro: Bueno, vayamos ya a mirar ropa porque no vamos a acabar bien.

Nos levantamos del banco donde estábamos y empezamos a andar. Noto como me agarran del brazo y miro hacia atrás. Es Blas.


Blas: ¿A donde vas tan rápido?
Ángela: Pues con las demás.
Blas: Lo se, pero no lo decía por eso.
Ángela: ¿Entonces? 


Me hice un poco la tonta. Se acerco a mi y me beso.

Blas: Entonces lo decía por esto.
Ángela: Me lo imaginaba. *sonreí*
Lootheea: ¡Vamos!
Ángela: Ya vamos, ya vamos. *le cogí la mano y fuimos con ellas*
Blas: ¿Qué habéis comprado?
Ro: ¿Tú qué crees?


Blas nos miro y pudo ver que no había ninguna sola bolsa.

Lootheea: ¿Podemos ir ya a las tiendas?
Ángela: Vamos *reí*


Empezamos a ver ropa y ya le veía a Blas con cara de estar aburrido.Estaba empezando a desesperarse un poco.


Ángela: Ten paciencia. *le dije*
Blas: Lo intento.
Ángela: Sé que esto es desesperante.
Blas: Igual si te pruebas algún modelito...


Levanté las cejas varias veces y reí.


Ángela: ¿Quieres que te haga un pase de modelos? *reí*
Blas: Pero solo a mí. *dijo riendo*
Ángela: No pensaba hacérselo a nadie más.
Blas: Bien hecho.


Cogí varias cosas para probarme y entre en el probador para cambiarme. Pasaron varios minutos y le di permiso a Blas para que entrara al probador.


Blas: Muy bonito *sonrió*
Ángela: Venga, fuera que me tengo que probar el siguiente. *dije sonriendo*
Blas: Por mi no hay problema
Ángela: He dicho que fuera.
Blas: Tranquila *rió*


Reí y cuando salió, me empecé a probar otras prendas. Después de casi media hora logre salir del probador
 

Ángela: Dime qué prendas me quedan mejor.
Blas: Para mi todas.
Ángela: No tengo un árbol del dinero y tenemos que pasar por más tiendas.
Blas: Valla, pues entonces el vestido.
Ángela: Vale. *le sonreí*
 

Fuimos a buscar a las chicas para pagarlo todo. Pagamos y fuimos de tienda en tienda hasta acabar con todas. A la hora que era teníamos ya un poco de hambre.
 

Ro: ¿A dónde vamos a comer?
Blas: Por mi me da igual.
Lootheea: McDonals que está aquí al lado y no tengo ganas de andar.
Ángela: Que remedio *reí*
 

Llegamos al McDonals y no había mucha gente, cosa que nos sorprendió ya que este McDonals siempre estaba lleno de gente hambrienta. Ro y yo fuimos a pedir mientras Blas y Lootheea buscaban una mesa que les agradara. Que especialitos son los dos. Nos dieron la comida rápidamente y nos fuimos a la mesa que había elegido.
 

Ro: ¿No había una mesa más escondida?
Blas: No quiero que la gente venga a hacer fotos, quiero un poco de privacidad.
Lootheea: Para una vez que piensa bien.
Ángela: Tú a comer.
Lootheea: Si señora *reímos*


Estuvimos durante toda la comida haciendo bromas. La verdad es que no recuerdo haberme reído tanto en mi vida.
 

Ángela: Ahora toca hacerse una selfie para instagram.
Blas: Venga va, poneros feas todas.
Ángela: ¿Más fea aún?
Blas: Por ti no lo decía *sonrió*
Ángela: Anda, venga ponerse guapos.
Ro: Aclararse eh, que yo así no puedo.
Lootheea: Pero si tú vas a salir mal igualmente *dijo riendo*
Ro: Uy que te tragas la cañita.
Ángela: Os ponéis ya en la foto o me la hago con Blas.
Ro: Ya voy mujer.


Y por fin, después de un rato, hice la foto. «Una mañana divertida en buena compañia» y subí la foto.
 

Blas: Y, ¿qué tenéis pensado hacer ahora?
Lootheea: Yo ir a casa y dormir. Si, eso pensaba hacer.
Ángela: Después soy yo la que se lleva todo el día en la cama.
Ro: En realidad duerme en el suelo. La cama es mía
Ángela: Claro.
Blas: Pues si vosotras pensáis iros a casa me llevo a mi novia. Gracias.
Ro: Toda tuya.
Blas: Eso ya lo sabia.


Cogí mis bolsas y nos fuimos de allí no sin antes habernos despedido.
 

Ángela: ¿A dónde me llevas?
Blas: Vamos a hacer la maleta.
Ángela: ¿La maleta? *le miré extrañada*
Blas: Nos vamos a Murcia. Le prometí a mi madre y mis abuelos que iría a verlos.
Ángela: Qué vergüenza, a saber que van a pensar de mí.
Blas: Pues que eres una chica muy guapa y simpática. Lo mismo que piensa todo el mundo.
Ángela: No creo que todo el mundo piense eso.
Blas: Bueno, a mi me da igual lo que piensen. Yo soy el que tiene que estar contento y feliz contigo no ellos.
Ángela: Aw. *le abracé fuerte*
Blas: Vamos, tengo que conducir hasta Murcia. Si salimos lo antes posible mejor.


Fuimos a casa, hicimos las maletas y pusimos rumbo a Murcia. Eran unas cuatro horas de viaje aproximadamente. Así que sobre las ocho o así ya habremos llegado a casa de sus abuelos.


Ángela: Menos mal que no sé conducir *reí*
Blas: ¿Por qué lo dices?
Ángela: Porque así no me preocupo por nada y puedo dormir.
Blas: Que fuerte, ¿piensas dormir y dejarme conducir solo?
Ángela: *reí* Pues saca un tema de conversación, venga.
Blas: Mmm... No se me ocurre ninguno. Dilo tu anda.
Ángela: Nosotros.
Blas: ¿No... Nosotros?
Ángela: Sí Blas, nosotros, ¿qué tiene de malo?
Blas: No se, pero casi todas las parejas que hablan de "Nosotros" terminan mal.
Ángela: Casi todas, no todas.
Blas: Bueno *suspiro* Pues haz tu los honores.
Ángela: Da igual.


Preferí pasar del tema, así que puse la radio ya que el silencio era bastante incómodo. Empezó a sonar Bruno Mars y al momento empecé a cantar la canción no muy alto. Siempre me ha gustado cantar, es uno de mis sueños, pero no es que se me de muy bien. Al menos yo creo que no. En mitad de la canción pare de cantar.

Blas: ¿Por qué paras? Lo estabas haciendo muy bien.
Ángela: No creo.
Blas: Pues yo creo que si y yo de eso entiendo algo. Vamos, creo yo *reí*

Ángela: No sé, de todas formas, gracias.
Blas: De nada Angy.
Ángela: Me gusta que me llames así.


Sonrió y su sonrisa provocó la mía.


Blas: A mi también me gusta llamarte así.
Ángela: A mí me gusta todo lo que haces.
Blas: ¿A si?
Ángela: Tal vez.
Blas: ¿Como qué?


Encogí los hombros como la que no sabe del tema pero ambos sabíamos a que nos referíamos.


Blas: Sabes que así no vas a desviar el tema ¿verdad? *rió*
Ángela: Puede que sí.
Blas: ¿Te has dado cuenta de que no hemos avisado a nadie de que nos íbamos a Murcia?
Ángela: Si *reí* da igual, una escapada romántica en el último momento.
Blas: Te puedo asegurar que va a ser bastante romántica.
Ángela: Pues ya quiero llegar.
Blas: Tranquila, aun falta mucho.


Suspiré por la desesperación y saqué el segundo tomo de la trilogía 50 sombras, y empecé a leer. Vi que Blas me miro de reojo y se quedo un poco sorprendido. Tampoco es tan raro ¿no?


Ángela: Éste no es tan kamasutra como el primero, este trata sobre la relación así que no me mires así.
Blas: Aun así es... Demasiado duro.
Ángela: ¿Te lo has leído?
Blas: No pero...
Ángela: Además, ya no soy una niña pequeña.
Blas: En eso estoy de acuerdo contigo. Si, si muy de acuerdo.


Sonreí victoriosa y seguí leyendo. La primera parte me encanto y la verdad es que estoy deseando de que estrenen la película. Va a ser épica. El trailer ya ha sido increíble, no me quiero imaginar la película. Además Christian Grey es tan... Atractivo, como diría Anastasia. Ay Christian Grey... Cuando me di cuenta, me terminé el segundo libro y desgraciadamente no cogí el tercero y me había quedado con una intriga... No quiero haceros spoiler, así que no contare nada. Eso si, leeros los libros por favor. Giré la cabeza y vi a Blas concentrado en la carretera, por lo que pensé que era hora de molestarle. El problema es de que manera. Después de leer el libro todo lo que se me ocurre no es muy decente. Al final decidí borrar todo lo poco decente.
 

Ángela: Blas, ¿jugamos al juego de la verdad?

Así podría descubrir cosas sobre él que no sé.

Blas: ¿Ya te has cansado de leer?
Ángela: Ya me he acabado el libro.
Blas: Oh, entonces vale.
Ángela: Empieza tú a preguntarme.
Blas: ¿Has tenido antes pareja?
Ángela: No. *bajé un poco la cabeza*
Blas: Eh, no pasa nada. No se va a acabar el mundo por eso.
Ángela: Me toca, ¿has estado enamorado alguna vez?
Blas: La palabra enamorado es muy grande, pero creo que si. Si estoy enamorado.


Sonreí mucho y esperé a que me volviera a preguntar.
 

Blas: ¿Tu has estado enamorada?
Ángela: No lo estuve pero tal vez acabe estandolo.
Blas: Bien, te toca.
Ángela: ¿Perdiste la virginidad antes de los 18?
Blas: Eh... Fue con los 15.
 

Pensé que la perdió con los 18, bueno, las apariencias engañan.

Ángela: Te toca.
Blas: ¿Algun secreto oscuro?
Ángela: ¿A qué te refieres con eso?

Blas: No se, algo que no sepa nadie y te arrepientas de que pasara.
Ángela: Puede.
Blas: ¿Puede?
Ángela: Sí tengo alguno pero no estoy preparada para decirlo.
Blas: Esta bien, no voy a obligarte a nada.


Aunque me obligara no se lo iba a decir, hasta que no encuentre el momento justo no abriré la boca.

Ángela: ¿Piensas que hice bien yéndome con Liam?
Blas: ¿La verdad?  No.
Ángela: Dejando el juego a un lado, ¿me llevarás alguna vez a Inglaterra para ver a los demás? A todos menos a Liam. No es que me apetezca mucho verlo. Aun no se como lo voy a hacer para no cruzarmelo los días de los conciertos.
Blas: Te llevare donde quieras, tenlo seguro.
Ángela: Gracias. *le sonreí*
Blas: Creo que te toca.
Ángela: Te toca a ti, yo pregunté lo de Liam.
Blas: Pues no se me ocurre nada.
 

Un coche amarillo pasó por nuestro lado por lo que le di un golpe a Blas en el brazo diciendo '¡coche amarillo!'.
 

Blas: Eh, no vale. No lo había visto.
Ángela: Hay que ser más rápido por la vida.
Blas: ¿Más rápido eh?
Ángela: Pues sí.
Blas: Más rápido entonces.


Note como aumento la velocidad.

Ángela: Blas, deberías quitar el pie del acelerador.
Blas: Has dicho que hay que ser rápido en la vida.
Ángela: Si no vas más lento, tendremos un accidente.
 

Suspiré aliviada cuando vi que íbamos a menos velocidad. Con rápido no me refería a esto ni mucho menos. Quiero llegar sana y salva a Murcia. Por un momento pensé que acabaría en una habitación con las paredes blancas y tumbada en una incomoda camilla. En ese mismo momento borre esa horrorosa imagen de mi cabeza.
 

Ángela: ¿Queda mucho?
Blas: No, una media hora. Se ha pasado rápido.
Ángela: La verdad es que sí.
 

Cuando me quise dar cuenta estábamos llamando a la casa de sus abuelos. La abuela de Blas abrió la puerta, y al ver a su nieto ahí se le iluminó la cara y fue directa a abrazarle.
 

Abuela: Hijo, pensaba que tenias trabajo.
Blas: Tengo trabajo, pero ahora mismo estoy de vacaciones.
Abuela: Pasad, pasad. No os quedéis ahí plantados.
Blas: Ella es Ángela, abuela.
Abuela: Oh, que chica tan guapa.
Ángela: Gracias. *notaba como mis mejillas empezaron a sonrojarse*
Blas: ¿Y el abuelo?
Abuela: Está en el salón, como siempre.
Blas: Ven, te presento a mi abuelo.


Asentí y fuimos al salón. Cuando entramos vi a un hombre sentado en un sillón con el periódico entre sus manos. Se le escuchaba protestar con alguna noticia sobre el gobierno, que seguro acababa de leer. Blas me miro y se le escapo una risita.


Blas: Abuelo, protestando no vas a lograr nada.

El hombre bajo el periódico y lo cerro. Al ver allí a su nieto se levanto todo lo rápido que pudo para ir a abrazarlo. Creo que la ultima vez que se vieron fue en navidades.

Abuelo: Ya sabia yo que no tardarías mucho en venir.
Blas: Tenia ganas de veros.
Abuelo: Eso esta bien. ¿Has pasado ya por casa de tu madre?
Blas: No, iremos ahora.

El hombre en cuanto escucho el "iremos ahora" desvió la vista de su nieto y me vio allí de pie justo detrás de Blas.

Ángela: Hola *sonreí tímida*
Blas: Ella es Ángela abuelo.
Abuelo: Por fin una chica agradable *sonrió*
Abuela: Chicos, sentaros. Tu madre ya viene de camino.
Blas: ¿Ya te ha dado tiempo de llamarla?
Abuelo: Se lleva todo el día pegada al teléfono. Lo raro seria que no le hubiera dado tiempo.
Abuela: No le hagáis caso. ¿Acabais de llegar?
Blas: Si, la verdad es que no tenia pensado venir hasta mañana.
Abuelo: ¿Y qué tal van las cosas por allí?
Blas: Muy bien. Tenemos trabajo, que es lo importante.
Abuela: ¿Solo trabajo?

En ese momento Blas y yo nos miramos. En ningún momento Blas había dicho nada de nosotros y se han dado cuenta. Son muy listos estos abuelitos eh.

Blas: ¿Si ya os habéis dado cuenta para que preguntas abuela? *rió*
Abuelo: Porque ella quiere que se lo digas tu.

Se escucho el timbre. Seguro que es la madre de Blas. Su abuela se levanto y fue a abrir. Poco después estaban las dos entrando al salón. Blas se levanto corriendo para abrazar a su madre. La de beso que le daba a Blas no era normal. Aunque lo veo lógico.

María Jesús: Tu debes de ser Ángela.
Ángela: Si, encantada *me dio dos besos*
María Jesús: Ya podrías haber avisado de que vendríais.
Blas: Ha sido muy rápido mamá.
María Jesús: Bueno, te libras porque no vienes solo *rió*

Estuvimos lo que quedaba de noche allí hablando un poco de todo. La abuela de Blas se empeño en que comiéramos todos allí. Cuando acabamos nos fuimos con María Jesús a su casa. Dormiríamos allí durante estos días. Lo que significa que entrare en la habitación de Blas de cuando era pequeño. Creo que puede ser gracioso.

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