lunes, 14 de abril de 2014

Capitulo 9.

*Narra Alba*

Estoy tranquilamente durmiendo cuando de repente escucho el timbre. Creo que no voy abrir. Si es importante que venga luego, estas no son horas. Vuelven a llamar, parece que no van a dejar de insistir. Encima estoy sola en casa. Si estuviera mi padre se levantaría él. Joder que pereza enserio, con lo a gusto que estaba yo en la cama.

Me levanto de mala gana y voy hasta la puerta. Abro sin mirar antes quien es. Total, estoy convencida que sera alguno de los chicos que han venido para hacer de niñera. Pues me van a ver con una cara de dormida impresionante. Al abrir miro quien es y no me lo puedo creer. Esto no puede ser verdad. ¿Como que están aquí estas tres locas?

Alba: ¡¡¡¡AAAAAAAHHHH!!!! ¡Habeis venido!
Lara: Claro, esperabas que te ibas a librar de nosotras tan fácilmente. Pues no señorita *me abraza*
Ángela: ¿Qué hacías? Has tardado una eternidad en abrir la puerta.
Carmen: Estaría ocupada con Carlos la muy guarra.
Alba: Pues no bonita, estaba dormida. ¿No veis las pintas que tengo?
Carmen: ¿Y no esta Carlos contigo?
Alba: Que no pesada. Esta en su casa.
Lara: Bueno, eso esta muy bien. Pero piensas dejarnos aquí en la puerta como tres pasmarotes. Hace frío ¿sabes?
Alba: Perdone usted, no me había dado cuenta. Pasad anda.
Ángela: ¿Estas sola?
Alba: Si, mi padre esta en Barcelona. Creo que llega mañana. ¿Y vosotras que hacéis aquí?
Carmen: Cuando te lo contemos vas a flipar.
Alba: Tranquila, ya estoy flipando así que decirlo.
Lara: Nos han concedido la beca en la academia de baile.
Ángela: A partir de ahora viviremos aquí *me abrazo*
Alba: Chicas, si esto es una broma no tiene ni puta gracia. Esa Beca la pedimos las cuatro juntas el mismo día y a mi no me ha llegado nada.
Carmen: Si te ha llegado, lo traemos nosotras. Nos lo dio tu madre y le dijimos que no te dijera nada. Queríamos que fuera una sorpresa.
Alba: ¿La habéis abierto?
Lara: No, es tuya. Eres tu la que la tienes que abrir cabeza de melón.
Ángela: Anda mira, ya tiene algo en común con Carlos *rió*
Alba: ¿Quereis dejar a Carlos en paz? Bueno, pues dame la carta.
Carmen: Toma, y suerte porque la necesitas *di un suspiro*

Antes que nada os explico algo rápido quienes son las chicas. Lara es la mayor de todas. Tiene diecinueve años. Es morena de ojos claro. Nos conocemos desde pequeñas como las demás. Ella y yo nos distanciamos un poco pero en cuanto empecé en ballet resultaba que ella y las demás estaban en la misma clase. A partir de ahí nos hemos hecho inseparable. Nuestra profesora nos llamaba las `Sugus´ porque donde iba una allí íbamos las demás. Luego esta Ángela. Ella también tiene dieciséis años y cumple los diecisiete unos días antes que yo. Es pelirroja con unos ojos azules preciosos. La envidio tanto por esos ojos que tiene. Puede llegar a ser la más tímida de todas. Pero ya os digo yo que las apariencias engañan mucho. Como nos llevemos mucho tiempo juntas es la que más la puede liar. Y por ultimo esta Carmen. Ella tiene dieciocho años. Ella es morena de ojos oscuros. Las chicas dicen que nos parecemos bastante en la forma de ser, y puede que tengan razón. Yo no lo niego.

Cojo la carta y no se todavía si abrirla o no. Tengo tantas ganas de entrar en esa academia. Encima las chicas irán conmigo y se quedaran aquí en Madrid a vivir. Pero por otro lado si pone que me la han denegado me voy a decepcionar tanto... Bueno, no lo voy a pensar más y la voy abrir de una vez.

*Carta*
Estimada señorita Torras. Recibimos su solicitud para entrar en nuestra academia. Nos hemos informado un poco y sabemos en que entorno se mueve. Al igual que hemos visto algunos vídeos de coreografías suyas. Posiblemente esto le parezca extraño, pero es de las mejores chicas que ha audicionado este año. Con eso le quiero decir que a partir de ahora formara parte de la academia. Les esperamos con muchas ganas y por favor incorpórese a las clases lo antes posible. Saludos de la directora.
*Carta*

No me lo puedo creer. Me han aceptado. ¡ME HAN ACEPTADO! Dios mio, voy a entrar con las chicas en la academia. Esto puede ser lo mejor que me ha pasado en años.

Lara: Chica, que te has quedado blanca. Di algo mujer que nos tienes aquí con la intriga.
Alba: ¿Vosotras cuando empezáis las clases?
Carmen: Pues en una semana, para que nos de tiempo de organizarlo todo un poco.
Alba: Pues id haciendo hueco porque... ¡Me han aceptado!
Ángela: ¿¡Enserio!? ¿No te estas quedando con nosotras?
Alba: Para nada. Chicas, lo hemos conseguido. Estamos las cuatro dentro. Es lo que siempre hemos soñado. ¿No es increíble?
Lara: Dios como la vamos a liar *rió*
Alba: ¿Habeis desayunado?
Carmen: No, hemos llegado y hemos venido a verte.
Ángela: Si, y ya hay hambre eh.
Alba: Bien, me visto y nos vamos a desayunar fuera. Lo tenemos que celebrar ¿no?
Lara: Si, si. Pero a mi me tienes que dejar que me ponga uno de esos modelitos tuyos. No pienso ir con estas pintas por la calle.
Alba: Esta bien, podéis coger lo que queráis todas. Siempre y cuando me lo devolváis.
Carmen: Tranquila, ya sabemos que tu con la ropa eres como con el novio.
Ángela: Prefieres regalarla antes que prestarla.
Alba: Pues a Carlos ni lo regalo ni lo presto. Y venga para dentro petardas.

Entramos en mi habitación y ellas empezaron a buscar lo que se podían poner. Siento que me están saqueando el armario, pero da igual. Así luego yo podre hacer lo mismo con los de ellas. A la media hora por fin estábamos todas listas.

Lara:


Ángela:


Carmen:


Alba:


Cuando por fin estuvimos listas salimos de casa. A las chicas les encanta starbucks, así que iremos allí. Lo que ellas no saben es que Carlos también vendrá y lo más seguro que lo haga con los chicos. Mientras ellas se cambiaban yo le mande un WhatsApp diciéndole que le tenia que contar algo muy importante y me dijo de quedar allí. Cuando los vean les va a dar algo. A ellas les encanta igual que a mi, pero nunca han podido ir a ninguna firma ni concierto. Así que si alguna se desmaya no me extrañaría. Sobretodo Lara.

Estamos ya en la puerta y puedo ver que los chicos están todos dentro esperándome. Prepararos para el espectáculo. Entramos y empiezo a andar hacia la mesa donde están los chicos.

Carmen: Tía, que tenemos que pedir. ¿Donde vas?
Alba: Ahora pedimos, os quiero presentar a unos amigos.
Ángela: Esta desde que es famosa conoce a todo el mundo.
Alba: Primero, yo no soy famosa. El famoso es mi novio. Y segundo, seguro que os va a gustar.

Llegamos a la mesa y me acerco a los chicos. Puedo ver la cara de sorpresa que tienen ahora mismo las tres. Esto si que no se lo esperaban.

Alba: Chicos, ellas son Lara, Ángela y Carmen. Son tres amigas que se han mudado a Madrid.
David: Pero no os quedéis ahí. Sentaros con nosotros.
Carmen: Esta nos la pagas, que lo sepas.
Alba: Me amareis para siempre y lo sabéis *sonreí*
Carlos: Bueno, ¿qué era eso tan importante?
Dani: ¿¡Estas embarazada!?
Alba: Y tu eres gilipollas *le di una colleja y rieron* No tiene gracia eh.
Blas: Es que no has visto la cara de Carlos.
Álvaro: Se ha quedado más blanco de lo que es.
Carlos: Iros a la mierda.
Alba: Bueno, os lo cuento. Antes de venir aquí yo y las chicas solicitamos una beca para una academia de baile que hay aquí en Madrid. El caso es que a ellas le han cogido y me han dado hoy la carta y...
David: No te han cogido por vaga. Si es que estar tanto tiempo con Carlos afecta.
Alba: ¿Me podéis dejar terminar de hablar o me voy?
Carlos: No les eches cuenta. Hoy se han levantado todos graciosos.
Alba: Ya veo, el caso es que... ¡Me han aceptado!
Dani: ¿Enserio?
Alba: Si, mirad la carta *se las enseñe* Empezamos todas la semana que viene.
Blas: Eso esta muy bien.
Carlos: Enhorabuena peque *me abrazo*
David: Oye, ¿tus amigas son mudas o algo? No han hablado nada aun.
Alba: ¿Mudas? Más quisiera yo. Lo que pasa es que son Auryners y no se esperaban veros así de golpe.
Lara: Hombre guapa, es que esto se avisa antes eh.
Alba: Valla, gracias por lo de guapa *reí*
Lara: Vas a sufrir mucho el lunes en clase, yo te aviso.
Álvaro: Ala Carlos, que te dejan sin novia.
Lara: No hombre, tampoco es para tanto.
Blas: ¿Y sois todas de Sevilla?
Ángela: Si, se nos nota un montón el acento.
Carlos: ¿Desde cuando os conocéis?
Carmen: Desde pequeñas. Juntas somos un terremoto. Yo solo aviso por lo que pueda pasar.
Alba: Es verdad. La ultima clase de clásico que dimos juntas el profesor no nos tira por la ventana de milagro.
David: Esto va a ser divertido *rió*
Dani: ¿Cuantos años tenéis?
Lara: Yo tengo diecinueve.
Carmen: Yo dieciocho.
Ángela: Y yo dieciséis.
Blas: ¿Enserio tienes dieciséis?
Ángela: Eh, si. Ya se que parezco más pequeña pero los tengo.
Carlos: Y ahora la gran pregunta.
David: ¿Cual es vuestro favorito?
Lara: No pienso decirlo, lo siento.
Álvaro: Venga, que no mordemos eh.
Lara: Mejor no.
Blas: ¿Y vosotras?
Ángela: Ni de coña.
Carmen: Eso, vosotras dejarme a mi el marrón. Que buenas amigas tengo eh. Pues ahora por listas los digo yo todos.
Lara: Y duermes en el lavadero lista.
Carmen: Ya me acoge Alba, así le hago compañía *le saco la lengua*
Dani: ¿Lo vas a decir o no?
Carmen: Si, si tranquilo. Lara es smiler, Ángela chiquitita y yo pastelita. 
Dani: No sabéis elegir bien, pero bueno.
Alba: Tu mejor te callas.
Dani: No empecemos niña.
Blas: Bueno, por lo que se ve no tendremos problemas ¿no chicos?
Álvaro: Por mi todo perfecto.
David: Lo mismo digo *sonrió*
Alba: Miedo me dais.
Carlos: Bueno, ¿pedimos?
Ángela: Si por favor. 

Los chicos fueron a pedirlo todo y a los pocos minutos volvieron a la mesa con todas las cosas. Empezamos a desayunar mientras contábamos algunas de las trastadas que hemos hecho juntas. Los chicos no paraban de reírse. Después de llevarnos allí casi una hora las chicas decidieron que era hora de irse.

Carmen: Bueno chicos, nosotros nos tenemos que ir a casa. Aun no hemos empezado a colocar las cosas.
David: ¿Ya? Dejadlo para luego y vamos a dar una vuelta.
Lara: Si vosotras queréis quedaros... yo me voy tengo que llamar a Ismael y arreglarlo todo.
Ángela: Yo también.
Álvaro: Hacemos una cosa. Os vais y empezáis a colocarlo todo si a la hora de comer os venís con nosotros y os enseñamos un poco esto *ellas se miraron*
Lara: Hombre, mala idea no es. Y de aquí a la hora de comer tendremos gran parte de las cosas en su sitio.
Carlos: ¿Es cosa mía o Álvaro esta ligando? *me susurro*
Alba: No es cosa tuya *reí*
David: Pues entonces quedamos en eso. Ya os dirá Alba donde y la hora.
Carmen: Vale, luego nos vemos.
Blas: Hasta luego chicas *sonrió*
Lara: Y tu *me señalo* Ya hablaremos señorita.
Alba: ¿Y ahora que hecho?
Ángela: Ja, te va a echar la bronca.
Carmen: Anda tira y calla.
Lara: Si, va a ser mejor.
Alba: Eso te pasa por chinchar *reí*
Carmen: Adiós *Me dio un beso en la mejilla y se fueron*
David: Muy majas tus amigas.
Alba: Si, ya veo que sabéis ligar bien los tres.
Blas: ¿Perdona?
Dani: Ninguno sabéis disimular. Seguro que se han dado cuenta hasta ellas.
Álvaro: No estábamos ligando.
Carlos: ¿Y ese `Coméis con nosotros y os enseñamos un poco esto´?
Álvaro: Solo estaba siendo educado. Acaban de llegar y alguien tendrá que enseñarle Madrid y ser cortes con ellas ¿no?
Alba: Pues que yo recuerde conmigo no lo hicisteis. Es más, tuve que ir yo sólita a Gran Vía el primer día.
Dani: Es que contigo ya sabían que no podían hacer nada, porque ya eras del rubio. Sin embargo con ellas si pueden.
Alba: ¿Y quien os ha dicho que no tengan novio eh?
Blas: Es verdad.
Álvaro: Vamos Alba, se han venido a vivir aquí. No creo que tengan novio y lo hayan dejado en Sevilla como un completo gilipollas.
Alba: Pues cariño, tu querida Lara tiene novio. Llevan juntos más de tres años. Así que lo veo difícil.
David: A lo mejor lo han dejado antes de venir aquí
Alba: Por si no lo habéis escuchado ella ha dicho antes de irse que tenia que llamar a Ismael. Él es su novio, y te puedo asegurar que no lo han dejado. A ninguno de los dos le conviene.
Dani: Álvaro, te quedas sin pinchito tío.
Álvaro: Pero no por mucho tiempo.
Carlos: ¿Piensas hacer que lo dejen para que salgo contigo?
Álvaro: Hombre dicho así suena mal, pero más o menos.
Alba: Yo solo os diré una cosa. Ninguna de las tres aparentan ser lo que son. Os sorprenderían muchas cosas de ellas. Pero eso ya lo tenéis que averiguar vosotros sólitos si queréis conseguir algo. Y yo también me voy. Tengo cosas que hacer. Ah, recordad que son mis amigas.

Me levante y me fui. Por mucho que quiera a los chicos ellas son mis amigas y siempre intentare que no les pase nada. Se que ellos son buenos y tal, pero las chicas no van a ponérselo tan fácil. A lo mejor me he pasado un poco con esto ultimo que les he dicho, pero tenia la necesidad de hacerlo. Noto que alguien me agarra del brazo. me doy la vuelta y es Carlos.

Alba: Ah, eres tu.
Carlos: Si, te has ido sin despedirte.
Alba: Lo siento, se me han cruzado un poco los cables.
Carlos: Me lo he imaginado. ¿Qué tienes que hacer ahora?
Alba: ¿Qué?
Carlos: Antes has dicho que te ibas porque tenias cosas que hacer.
Alba: Ah si. Pues debería de ir a mirar unas zapatillas de ballet nuevas. Lo más seguro es que las necesite. Aunque lo puedo dejar para mañana.
Carlos: ¿Sabes que no se te da nada bien mentir?
Alba: Eso no es cierto.
Carlos: Si lo es. Ambos sabemos que no te harán faltas esas zapatillas y que te has ido por no pelear con los chicos.
Alba: Vale si, puede que tengas razón.
Carlos: Si que yo soy brujo.
Alba: Si, lo único que te falta es la bola de cristal para tenerlo todo.
Carlos: Oye, pues igual me compro una.
Alba: Estas loco eh *reí*
Carlos: Eso suelen decir pequeña.

Carlos y yo fuimos a dar una vuelta. Estuve todo lo que quedaba de mañana con él. Avise a las chicas para que a las dos y media estuvieran en la puerta del McDonald's. Si, mucho no se han esmerado los chicos la verdad. En cuanto llegamos allí ellas ya estaban en la puerta. Lara no traía muy buena cara. Por como tiene los ojos se que ha estado llorando. Entramos y buscamos una mesa.

Alba: Voy un momento al baño. ¿Vienes conmigo Lara?
Lara: Eh... claro.
Dani: No te vas a perder eh. Esta donde siempre.
Alba: Ya lo se. No soy tonta.
Dani: ¿Entonces por que tiene que ir contigo?
Alba: Cotilla.

Lara y yo empezamos a andar hasta llegar al baño. Una vez estuvimos dentro me quede mirándola. Sabia que esto le incomodaba y acabaría contándomelo.

Alba: Me puedo llevar así todo el día eh.
Lara: No ha pasado nada.
Alba: Claro, por eso tienes así los ojos ¿verdad? Si me lo cuentas sera más fácil.
Lara: Es que... echo de menos a Ismael y mucho. Encima ahora cuando hemos hablado hemos acabado peleando y... no quiero dejarlo con él *empezó a llorar*
Alba: Eh, escúchame ¿si? Sabias perfectamente que esto podía pasar si te aceptaban. Es más, cuando mandamos la solicitud dijiste que nada te iba a retener en Sevilla. Con esto lo único que consigues es pasarlo mal. ¿Tu quieres a Ismael?
Lara: Si.
Alba: Y estoy segura que él a ti también. Aun así, si pasara cualquier cosa y lo acabarais dejando no se va acabar el mundo. Y mucho menos los chicos. Aquí los hay a patadas. Y créeme que conseguirías al que quisieras.
Lara: Pero yo quiero a Ismael.
Alba: Iras cambiando de opinión con el tiempo.
Lara: Puede que tengas razón.
Alba: Además, ahora tienes que disfrutar. Volvemos a estar todas juntas y el lunes empezamos a hacer realidad nuestro sueño.
Lara: Vale, fuera malos rollos y todo lo negativo. Ahora a empezar de cero. Dios, no se como he podido empezar a llorar por algo tan estúpido *rió*
Alba: Anda, vamos afuera antes de que quieran entrar a buscarnos.

Salimos del baño y volvimos con los demás. Cuando llegamos ya estaban todas las cosas en la mesa y empezamos a comer. Nos lo estábamos pasando bien. Los chicos no dejaban de hacer tonterías. Cuando acabamos fuimos al Retiro a dar una vuelta. Los chicos se empeñaron en que cantaran algo y lo tuve que hacer, pero esta vez me acompañaron las chicas. A todas nos ha gustado siempre cantar juntas. Y los chicos no sabían que ellas cantaran tan bien.

Nos llevamos toda la tarde juntos. Sobre las diez de la noche volví a casa. La verdad es que estaba cansada y necesitaba dormir. Aun no me creo que me hayan aceptado en la academia. Y mucho menos que a las chicas también. Esta sin duda va a ser la mejor etapa de mi vida. Y eso que acaba de empezar.




No hay comentarios:

Publicar un comentario