sábado, 13 de junio de 2015

Capitulo 29.

*Narra Ángela*

¿Sabeis? Estoy de la selectividad hasta el mismo. No se como me deje convencer por Alba y Álvaro. Los dos me animaban tanto y me lo ponían todo tan bonito que acabe presentándome. Carlos fue el único que me dijo que no aguantaría, y tenia razón. Pero claro, yo le tenia que hacer caso a la idiota de mi amiga y dejarme llevar por Álvaro. Llevo como una semana encerrada en casa. Solo salgo a la calle para comprar el pan. Veo a Blas porque él viene a casa, que si no tampoco lo vería. Para mi esto es un poco infierno. Gracias a dios hoy es sábado y ya he acabado los examenes. Si os soy sincera tampoco espero tener la nota suficiente, pero mientras me de para algo que me guste me conformo. Nunca había pensado que llegaría a entrar en la universidad, así que el haber hecho selectividad ya es un logro para mi. Y ya no solo el hacerla, si no el haber sobrevivido a ella. Escuche como llamaban a la puerta de mi habitación. Y es que eran más de las once de la mañana y aun seguía en la cama.

Ángela: Pasa.

La puerta se abrió y vi a una Lara con los ojos hinchados de llorar. Automaticamente me levante y me acerque a ella para luego acabar las dos sentadas en la orilla de mi cama abrazadas.

Ángela: ¿Qué ha pasado?
Lara: Pues... es que... esto...
Ángela: A ver, tranquilizate ¿si? Si no lo haces no podre entenderte y no podre ayudarte -asintió- Bien, ahora dime que ha pasado. ¿Has peleado con Álvaro?
Lara: No... -suspiro- He... he tenido una pesadilla. Era horrible Angy.
Ángela: ¿Qué pasaba?
Lara: Estábamos todas juntas, las cuatro. De pronto nos empezaban ha tirar cosas y luego fuisteis desapareciendo una a una. Me quede sola y cuando volvisteis estabais muertas, las tres.
Ángela: Joder... vale, tranquila eh. Eso no va a pasar. Las pesadillas no se cumplen Lara. Tu lo sabes muy bien.
Lara: Ya, pero ya llevo varios días soñando lo mismo. Es como si me estuvieran avisando de que os va a pasar algo.
Ángela: No nos va a pasar nada y lo sabes.
Lara: ¿Como estas tan segura?
Ángela: No lo se, simplemente lo estoy.
Lara: Esta bien -suspiro-
Ángela: ¿Bajamos a desayunar? Tengo hambre -reímos-

Nos levantamos de la cama y bajamos a la cocina. Cuando llegamos vimos una nota de Carmen en el frigo pegada. "Chicas he ido al gym con David. Recordad que esta noche tienen concierto en El Escorial y que no podéis faltar. Os veo en el concierto y no lleguéis tarde dormilonas, besos." 

Lara: ¿Desayunamos y vamos a buscar a Alba?
Ángela: Lo que sea con tal de salir de aquí. Tengo un agobio encima de toda esta semana.
Lara: Normal, apenas has salido. Solo lo has hecho para hacer los examenes. No se aun como has aguantado.
Ángela: Pues anda que yo.

Nos sentamos a desayunar y cuando acabamos subimos a cambiarnos. Esta más que claro que no íbamos a salir a la calle en pijama.

Lara:



Ángela:



Cuando estuvimos listas salimos de casa y empezamos a andar. No nos pillaba demasiado cerca, pero si Lara cogía el coche luego nos llevaríamos más tiempo dando vueltas para buscar aparcamiento de lo que tardamos en llegar. Lara aprovecho para preguntarme un poco por los examenes y todo eso. En cuanto llegamos a casa de Alba y Carlos, Lara fue la que llamo al telefonillo. Si os soy sincera ni siquiera me acuerdo que piso es, así que ya el botón del telefonillo ni os cuento. Carlos fue el que contesto y abrió. Os juro que como la vaga de Alba sigo dormida yo misma me encargare de despertarla. Subimos las escaleras y la puerta estaba abierta. Esa era una costumbre que habían cogido los dos que no molaba mucho. ¿Qué pasa si entra alguien desconocido y les roba o algo? Vale, veo demasiadas serias policíacas. Entramos y al momento vimos a Carlos en la cocina preparando un biberón para Connor.

Lara: ¡Buenas!
Carlos: Hola -sonrió- sentaros.
Ángela: ¿Y el peque?
Carlos: Con Alba en la cama. Venid si queréis.

En cuanto nos dijo eso nos falto tiempo a las dos para seguirlo hasta la habitación. En cuanto entramos vimos como Alba estaba sentada en la cama mientras jugaba con Connor.



Lara: Joder tía, quitale las mangas largas que el pobre se va a asar de calor.
Alba: No se asa, y hola eh.
Ángela: Si, si muy buenas. Yo quiero ver al peque -me acerque a Connor-
Carlos: Dámelo, que le voy a dar el bibe.
Alba: Vale, ten -se lo paso- Portate bien eh -le dio un beso en la cabeza- Tu también -miro a Carlos y reímos- Voy a darme una ducha, no tardo.

Era gracioso ver como Carlos tenia cogido a Connor para darle de comer. Aunque más que gracioso era más bien tierno.

Carlos: ¿Qué tal los examenes? -me miro-
Ángela: Mira, ni me lo recuerdes. Te tenia que haber hecho caso a ti y no a los otros dos zumbaos'.
Carlos: Yo te dije que no lo hiciera -rió-
Ángela: Si, ya lo se. Pero insistieron tanto que parecía hasta bonito.
Lara: Parecía, tu lo has dicho.
Carlos: ¿Venis esta noche no?
Lara: Claro que si, Carmen se ha encargado de recordárnoslo. Era a las diez y media ¿no?
Carlos: Si, pero os podéis venir con nosotros. Yo llevo mi coche, aunque con la silla del niño creo que solo cabe una atrás.
Ángela: Da igual, yo me iré con Blas y a esta le tocara llevar a David y Carmen.
Lara: No, le toca a Álvaro. Pero vamos que es lo mismo -reímos-
Alba: ¡Lara ven, corre!
Lara: ¿Qué te pasa?
Alba: Joder, ven ya.
Lara: Vale hija, ya voy -fue hacia el baño-
Ángela: ¿Qué le pasa ahora?
Carlos: Yo que se -se encogió de hombros- ¿Quieres terminar de darle tu el bibe? Te estoy viendo con ganas.
Ángela: Ay si, espera que me siente.

Cuando estuve bien sentada Carlos me puso a Connor entre mis brazos y me paso el biberón. Al momento él mismo se lo acerco a la boca y siguió comiendo. ¿Por qué me gustaran tanto los niños pequeños? Bueno, siempre y cuando que no sean mios claro. Vimos como Lara volvía mientras se reía.

Carlos: ¿Qué ha pasado?
Lara: Que había visto una cucaracha y como tu estabas con el niño y sabe que a Ángela le dan asco pues me ha llamado a mi para que la mate.
Ángela: ¿En serio? Mira que es complicada eh.
Carlos: Si yo os contara. Ayer se salio de la habitación porque había una polilla. Y decía que hasta que no se fuera ella no entraba.
Lara: No es muy fan de los insectos -reímos-
Alba: Os estoy escuchando eh -dijo desde el baño-
Ángela: Que pena nos da -volvimos a reír-

Al cabo de un rato Connor ya había acabado de comer y se había vuelto a quedar dormido. Definitivamente de mayor quiero ser como él. Que envidia me da eh. Todo el día durmiendo y comiendo. ¿Por qué no puedo hacer yo lo mismo. Ahora, ya os digo yo que me voy a llevar todo el verano haciendo nada. Así de fácil. Después de todo el año estudiando lo único que tengo ganas de hacer es nada. Alba salio del baño ya preparada.

Alba:



Alba: Venga peque, te voy a vestir que nos vamos.
Carlos: ¿Sushi?

Lara y yo nos miramos y supimos al momento que era la mejor proposición que nos habían hecho en días.

Lara: Claro que si.
Ángela: No sabemos decir que no al sushi.
Alba: Pues venga, las dos para fuera.
Lara: ¿Por qué?
Alba: ¿Tu qué crees hija?
Ángela: Subnormal, que se tiene que vestir Carlos.
Lara: Ah, vale -reímos-

Salimos las dos seguida de Alba con Connor en los brazos. Fue a vestirlo y nosotras nos quedamos en el salón hablando. Lara me dijo que avisara a Blas por si quería venir con nosotros a comer.

Ángela: Hey feo, estoy en casa de Alba y vamos a ir ahora a comer sushi ¿te apuntas?
Blas: Que pereza ¿no? ¿Quienes vais?
Ángela: Alba con Carlos y el niño, Lara y yo. Ah, y puede que Álvaro.
Blas: Bueno, entonces si. No te voy a dejar sola mujer.
Ángela: Es que como me dijeras que no iba a buscarte y te llevaba a rastras.
Blas: Cuanto amor. Me encanta eh.
Ángela: Lo se amor. Cuando vallamos a salir te aviso.
Blas: Vale, hasta luego enana.

Lara: ¿Qué te ha dicho? -dijo cuando solté el teléfono-
Ángela: Que si.
Lara: Vale, Álvaro no puede. Va ahora a hacer crossfit y no le da tiempo.
Ángela: Que deportista se esta volviendo todo el mundo de repente.
Alba: Pues eso es bueno -dijo sentándose a nuestro lado con Connor- Yo voy todas las mañanas al gym.
Ángela: ¿Ah si? ¿Y qué haces con el niño?
Alba: Voy temprano, así que lo suelo dejar con Carlos dormido. Si él no esta se lo llevo a mi madre -se encogió de hombros-
Lara: ¿Hoy también has ido?
Alba: Si, el único día que no voy es el domingo. Bueno, y cuando me pilla afuera.
Ángela: Normal que se haya quedado así de bien después del embarazo.
Lara: Bueno, eso o que hace la dieta del cucurucho -reímos-
Carlos: ¿De qué os reís? -dijo entrando al salón-
Alba: Según mi prima estoy haciendo la dieta del cucurucho -dijo entre risas-
Carlos: Estáis fatal eh -rió-
Lara: Si si, pero ninguno de los dos habéis contestado eh.
Ángela: Hombre, es que yo tampoco te hubiera contestado.
Alba: ¿Qué hora es?
Carlos: La una y media.
Alba: ¿Nos vamos ya? -nos miro a nosotras-
Ángela: Vale.

Empezó a coger todas las cosas que necesitaba para Connor y en cuanto estuvo montado en el carrito salimos de la casa. Fue entonces cuando avise a Blas de que ya íbamos para el restaurante de siempre. Otra vez volvíamos a ir andando por el mismo problema de siempre. La falta de aparcamiento en pleno centro de Madrid. En cuanto llegamos vimos a Blas en la puerta esperándonos. 

Cuando terminamos de comer cada uno acabo tirando por un lado distinto. Lara se fue a casa de Álvaro, Carlos y Alba dijeron que irían a dar una vuelta con Connor y que luego irían a casa para la siesta. Así que Blas y yo nos fuimos a su casa. La verdad es que no teníamos otra cosa mejor que hacer. En cuanto llegamos vi en la mesita de la entrada las entradas de anoche. Fue con Dangelo, Salva y Carlos Simón a ver Jurasic World.

Blas: ¿Tenias que haber venido a verla con nosotros?
Ángela: Estaba super cansada. Además, no he visto ninguna de las anteriores.
Blas: Estas de coña ¿no?
Ángela: No, nunca me llamaron la atención los dinosaurios -me encogí de hombros-
Blas: Muy mal eh, muy mal -rió-
Ángela: Soy más de Los Juegos Del Hambre y lo sabes.
Blas: Habrás visto el primer trailer ya ¿no?
Ángela: ¿Ya ha salido el primer trailer?
Blas: Joder Angy, con la mierda de los examenes te has perdido un montón de cosas.
Ángela: Ya, recuerdame que no le vuelva a hacer caso a Alba y Álvaro.
Blas: Eso esta hecho.

Nos sentamos en el sofá mientras Blas iba cambiando de canal. Ahora que me había dicho lo del trailer de la segunda parte de Sinsajo tenia que buscarlo para verlo lo antes posible.

Ángela: ¿En serio tengo que esperar hasta Noviembre?
Blas: Pues como todo el mundo.
Ángela: Bueno, al menos tengo el consuelo de que el mes que viene se estrena Magic Mike XXL.
Blas: ¿Te gusta esa película?
Ángela: Sale Matt Bomer, claro que me gusta.
Blas: Puff.
Ángela: ¿Te has enfadado?
Blas: ¿Yo? Que va, igual ha sido el Matt Bomer ese.
Ángela: Si te has enfadado -reí- Era broma, a la que le gusta esa película es a Lara. Nos esta dando la chapa con ella desde que supo que había segunda parte.
Blas: Ya claro, ahora no lo intentes arreglar.
Ángela: Eh, que te lo estoy diciendo en serio -me senté en sus piernas- ¿Para qué quiero ir al cine a ver a tíos quitandose la ropa cuando eso lo puedo hacer aquí?

En cuanto dije eso empecé a meter mis manos por debajo de su camiseta. Se había mosqueado por algo demasiado tonto. Aunque probablemente si hubiera sido al revés yo también me hubiera mosqueado. Empecé a besarlo y él me siguió el juego. Hasta que escuchamos la puerta de entrada y a Dangelo decir que había vuelto. Entonces me quite lo más rápido posible de encima de él y me senté como si no hubiera pasado nada.

Dangelo: Hola chicos.
Ángela: Hola -sonreí-
Dangelo: ¿Ya eres libre?
Ángela: Si -reí-
Dangelo: Bien, me voy a mi habitación. Avisadme cuando valláis a salir para el concierto.
Blas: ¿Vas a venir?
Dangelo: Si, paso de quedarme aquí.
Blas: Vale.

En cuanto escuchamos la puerta de la habitación de Dangelo cerrarse empezamos a reírnos. Y es que no es la primera vez que nos pasa. La próxima vez nos pillaran de lleno seguro.