viernes, 8 de mayo de 2015

Capitulo 28.

*Narra Carmen*

Definitivamente las chicas me han convencido. Todavía no tenemos fecha para la boda, pero han insistido en que podemos ir a mirar vestidos de novia. Según ellas por mirar no pasa nada, pero no quiero decírselo a David. Al menos no todavía. Él esta muy liado y agobiado y lo ultimo que le hace falta es a mi detrás diciéndole que voy a mirar vestidos para nuestra boda la cual aun no sabes cuando se celebrara.

Carmen: Buenos días -dije entrando en la cocina-
Lara: ¡Buenos días! ¿Preparada para probarte el vestido perfecto?
Carmen: ¿Probarme? Dijisteis que solo iríamos a mirar.
Alba: Ya, eso no te lo crees ni tu chata. Todas las novias dicen lo mismo y luego se prueban media tienda -dijo con Connor en los brazos-
Carmen: Bueno, pero yo no soy como todas las novias. Deberíais saberlo.
Ángela: ¿Por qué? ¿Por qué aun no tienes fecha? Valla descubrimiento -bufo- Como sigáis así vais a tener cuatro niños y aun no os habréis casado.
Alba: ¿Hay algo malo en eso?
Lara: Para nada, pero tampoco se puede llevar toda su vida comprometida.
Alba: Siento decirlo, pero en eso tiene razón. Ahora, cada uno hace las cosas como puede. Tu sabrás. Yo no pienso meterme en nada de eso.
Carmen: No como otras -mire a Lara y Ángela-
Ángela: Lo hacemos por tu bien.
Lara: Si, no es fácil organizar una boda.
Carmen: Pero que yo recuerde no os he pedido ayuda. Hasta el momento me va muy bien sola. No quiero ser borde chicas, pero si seguís insistiendo lo único que conseguiréis es que no me case y ninguna queremos eso ¿verdad?
Ángela: Tienes razón, pero deja que vallamos a lo de los vestidos. Después de eso te dejaremos tranquila -mire a Alba-
Alba: A mi no me mires. Soy lo que vive en pecado según mi vecina.
Carmen: Vale, después de hoy a la próxima que os escuche hablando de la boda tendremos problemas.
Lara: Trato hecho.

Cogimos nuestras cosas y salimos de casa. Era temprano y como tenia el día libre las chicas querían aprovecharlo al máximo. A la primera tienda que teníamos pensado ir era Rosa Clará. Si no recuerdo mal aquí fue donde se lo compro Marta, así que espero que haya alguno que me guste. Aunque mis ánimos para buscar un vestido están ahora mismo por los suelos. O puede que peor.

Lara: Dios, me encanta entrar en tiendas de novia. Son tan tranquilas.
Carmen: Y blancas -dije de mala gana-
Alba: Vamos, ni que esto fuera el infierno.

Había dado en el blanco, y nunca mejor dicho. Para mi era el infierno. ¿No podía comprarlo por Internet? ¿Y qué tal si me escapo? Seguro que las chicas no se darán cuenta. Están todas embobadas mirando los vestidos. Hasta Connor se divierte más que yo y eso que esta dormido.

Dependienta: ¿Os ayudo en algo?
Lara: Estábamos mirando los vestidos.
Dependiente: Claro -sonrió- ¿De que estilo lo buscas? -le pregunto a Alba-
Alba: ¿Qué? No, no soy yo. Es ella -me señalo-
Dependienta: Oh, perdona. No he empezado bien. ¿Como te llamas?
Carmen: Carmen -sonreí-
Dependienta: Bien Carmen, ¿cuando es la boda?
Carmen: No tenemos fecha aun.
Dependienta: ¿Y algo aproximado?
Carmen: Pues no.
Dependienta: Bien, ¿qué tal si miramos y ya vamos decidiendo?
Lara: Claro -sonrió-

Necesito salir de aquí ahora mismo. Esto no significa que no me quiera casar, pero todo esto es tan agobiante que no puedo.

Entramos en una sala repleta de trajes de novias. ¿Tengo que verlos uno por uno? Dios, matadme ya. Seguro que sera menos doloroso. No me gusta absolutamente ninguno de los vestidos que estoy viendo, y mira que estoy viendo vestidos eh. El problema es que yo ya tenia un tipo de vestido en la cabeza y se que aquí no lo encontrare.

Ángela: ¿Ves alguno que te guste?
Carmen: No.
Lara: ¿Estas loca? ¿Has visto este? Es precioso, mira.
Alba: Lara, es ella la que se va a casar. Así que por favor deja de hacer eso, es incomodo. Tiene que elegir ella, no tu.
Lara: Vale, vale.
Carmen: Chicas, ¿nos podemos ir? Es que no hay ninguno que me guste, de verdad.
Ángela: Claro, vamos -sonrió-

Salimos de la tienda. Sabia que las chicas tenían pensado ir a más, pero no podía. Sabia que el tipo de vestido que yo quería no lo encontraría en ninguna de las tiendas a las que piensan ir.

Lara: ¿Donde preferís ir ahora Pronovias o...?
Carmen: No vamos a ir a ningún sitio.
Lara: ¿Qué? Dijiste que hoy...
Carmen: Se lo que dije Lara, pero aquí no encontrare nada que me guste.
Alba: Bien, pero si no os importa le tengo que dar de comer a Connor. Podemos seguir discutiendo esto en alguna cafetería ¿verdad?
Carmen: Si, claro. 
Alba: Gracias.

Entramos en la primera cafetería que vimos. Sabia que ahora Lara empezara a darme el sermón, pero como ha dicho antes Alba soy yo la que se casa, no ella. Así que soy yo la que decide.

Lara: Bien, ¿nos vas a decir por que no quieres ver más tiendas?
Carmen: Porque soy yo la que decide, no tu Lara. Así que me gustaría ser yo la que busque el vestido.
Ángela: ¿Y donde lo vas a buscar?
Carmen: Por lo pronto aquí -cogí mi móvil-
Lara: ¿¡Vas a buscarlo por Internet? Tu estas loca.
Alba: Chicas, dejadla ya.

Todas se quedaron calladas y empecé a buscar en el móvil. Fui directa a la pagina web de Vicky Martín Berrocal. Tenia que asegurarme si tenia o no tienda aquí en Madrid. En cuanto vi que había dos tiendas donde tenían sus vestidos y se me ilumino la cara. Por fin algo que me gusta.

Carmen: Chicas, me voy. Os mando la dirección por WhatsApp. Os espero allí.
Ángela: ¿A donde vas?
Carmen: A por mi vestido -sonreí-

Salí de la cafetería y fui a la primera tienda. Los vestidos que tenían allí de ella no me gustaban, así que fui a la otra. En cuanto entre lo vi. Ese era el vestido perfecto. Le mande a las chicas la dirección. Las esperaría para probármelo. En cuanto llegaron y vieron el vestido a ninguna le hizo mucha gracia, pero a mi me encantaba. Entre a probármelo con la ayuda de la dependienta. Cuando me lo vi puesto no sabia si llorar o no.



Carmen: Chicas -dije al salir del probador-
Alba: Madre mía, es el vestido sin duda alguna.
Carmen: Si... ¿Puedo hacerme una foto para mandársela a mi madre? -le dije a la dependienta-
Dependienta: Claro -sonrió-

Le di mi móvil y ella hizo la foto. Al momento se la mande a mi madre y gracias a dios le encantaba. Lo tenia decidido, me quedaba con el. Después de que la chica me cogiera todos los datos y todo lo que necesitaba para poder dejar el vestido apartado nos fuimos de la tienda.

Ángela: Cuando dijiste que lo buscarías con el móvil nos acojonamos de verdad eh.
Carmen: Ya -reí-
Lara: Si era eso lo que querías nos lo podías haber dicho antes y nos ahorramos todo el follón.
Carmen: Ya lo se, pero parece que no me conocéis.
Alba: Chicas, yo me voy a casa.
Ángela: ¿Ya? Quedate con nosotras y almorzamos juntas.
Alba: No puedo, tengo que grabar. Además, Carmen ya ha encontrado el vestido. Si hay alguna novedad me avisáis ¿si?
Lara: Claro.
Carmen: Adiós guapo -me acerque a Connor- Menos mal que no te pareces a tu padre hijo -reí-
Alba: Carmen...
Carmen: ¿Qué? Es verdad. De pequeño seria bien mono, pero ahora no eh.
Alba: Bueno, ya empezamos. Me voy ya.
Ángela: Espera, toma -saco algo de su bolso-
Alba: ¿Qué es?
Ángela: Es un regalo para Connor.
Alba: Ángela no hacia falta que le compraras nada.
Ángela: Lo se, pero no es mio. Es de mi hermano. Fui ayer a recogerlo a correos.
Alba: Oh... valla, no me lo esperaba. Gracias, supongo. Le mandare un WhatsApp para darle las gracias a él.
Ángela: Claro -sonrió- Adiós.
Carmen: Que te valla bien mami -se fue-
Lara: ¿Estais de acuerdo conmigo si digo que esta muy cambiada y que se ha vuelto una aburrida desde que es madre?
Ángela: Si.
Carmen: Yo también, pero supongo que es normal -mi móvil sonó- Es David, lo siento chicas pero os tengo que dejar. Luego os veo.
Lara: Avisa si no vienes a dormir.
Carmen: Claro.

Baje lo más rápido posible al metro. Si me daba prisa me daría tiempo a coger justo el de ahora. Gracias a dios he llegado por los pelos. Había quedado con David y sus amigos para comer. Bueno, sus amigos que son también los mios en realidad. Son los únicos que conozco fuera de mi grupo de siempre. Creo que le diré a David que ya tengo vestido. Quiero que lo sepa, pero no quiero agobiarlo. Me baje del metro y en cuanto llegue donde habíamos quedado vi a David en la puerta esperándome. Os parecerá estúpido, pero en cuanto lo vi corrí hacia él y lo abrace.

David: Hey, hola -me abrazo-
Carmen: Hola.
David: ¿Qué pasa?
Carmen: Bueno... tengo vestido de novia.
David: ¿Qué? -sonrió-
Carmen: Si, las chicas insistieron en que fuéramos solo a mirar, pero en cuanto lo he visto me he enamorado. Y me queda genial.
David: Entonces ¿cuando nos casamos? Es que creo que se me ha olvidado. Ah no, que no tenemos fecha.
Carmen: Idiota -reí- Cuando tu quieras. Bueno, eso tampoco que tienen que arreglar el vestido -reímos-
David: Te quiero -sonrió-
Carmen: Yo si que te quiero -me beso-
Mario: Parejita, cuando vosotros queráis entráis eh -reímos-
David: Aguafiestas.

Entramos y estaban todos sentados. Los salude a todos y me senté al lado de Noelia y Eva. No iba a pasar nada por no sentarme con David.

Carmen: ¿He llegado muy tarde?
Noelia: No te preocupes, lo raro es que David ha llegado antes.
David: Yo también te quiero Noelia.
Noelia: Lo se, os encanto a todos -reímos-
Eva: ¿Donde estabas? -mire a David y asintió-
Carmen: Buscando mi vestido.
Sergio: ¿Para?
Carmen: ¿Mi boda? Si, yo creo que si.
Noelia: ¿Lo dices en serio? Porque llevamos meses queriendo saber la dichosa fecha. O por lo menos si es en verano o invierno.
Carmen: Lo digo en serio, pero aun no hay fecha.
Mario: Bueno, pero la despedida de soltero si se puede hacer ¿no?
Saik: Mario tío, eso es un día o dos antes de la boda.
Mario: Joe macho, mira que sois aburridos eh.
David: Todavía me duele la cabeza de la resaca de mi cumpleaños. Esperate un poco hombre.
Eva: ¿Tienes fotos del vestido?
Carmen: Si, espera -cogí mi móvil-
David: Yo quiero verla.

En cuanto dijo eso las tres lo miramos raro. Este chico a veces parece tonto. Lo quiero mucho, pero a veces parece tonto.

Sergio: David, amigo mio. Mientras menos preguntes y sepas del vestido mejor. Según ellas da mala suerte.
David: ¿En serio te crees eso?
Carmen: Mira no, pero mejor que no lo veas por si acaso.
David: Ya, pues nada.

Le enseñe a las chicas la foto. Mario, que es un completo cotilla se levanto y se puso justo detrás de mi y acabo viéndolo.

Mario: Muy andaluz, si señor.
Noelia: Callate bocazas -reímos-

Pedimos la comida y seguimos hablando durante toda la comida.

Cuando nos dimos cuenta eran casi las siete y seguíamos allí sentados hablando. Obviamente hacia horas que habíamos acabado de comer, pero cuando nos ponemos a hablar no hay quien nos pare.

David: ¿Nos vamos a casa?
Carmen: Vale.
David: Chicos, nosotros nos vamos ya. Hablamos eh.
Mario: ¿Mañana vas a Gálica?
David: Eh si, creo que es en Gálica.
Eva: Madrugon del bueno -rió-
David: Ni me lo recuerdes.

Nos despedimos de ellos y nos fuimos a casa de David. Probablemente me quedaría esta noche con él. En cuanto entramos en su casa nos tiramos en el sofá y él puso la tele.

David: ¿Has hablado ya con tu hermano?
Carmen: No.
David: ¿Y cuando piensas hacerlo?
Carmen: Cuando él se interese en saber algo sobre mi. ¿Sabes cuando fue la ultima vez que supe de él? Cuando mando el paquete. De eso hace practicamente un año. Si no ha sido capaz de llamarme yo no lo haré.
David: ¿Y qué pasa con la boda?
Carmen: Piensa mandarle la invitación. Algo es algo -me encogí de hombros-
David: Bueno, es tu hermano. Tu sabrás lo que haces. Yo no debo meterme en nada.
Carmen: Gracias -sonreí-
David: ¿Por qué?
Carmen: Por ser mi novio, cuidarme, aguantarme y querer casarte conmigo.
David: Que tonta eres -me beso-
Carmen: Gracias por el cumplido -reímos-
David: ¿Te apetece hacer algo?
Carmen: Mañana te tienes que levantar temprano. Deberías estar ya en la cama.
David: Pienso lo mismo que tu.

En cuanto dijo eso empezó a besarme el cuello y metió sus manos debajo de mi camiseta.

Carmen: ¿Tu no te cansas?
David: Contigo nunca -me beso-

Hizo que me levantara y me llevo a la habitación. Estaba claro que seria una noche movidita.