sábado, 13 de junio de 2015

Capitulo 29.

*Narra Ángela*

¿Sabeis? Estoy de la selectividad hasta el mismo. No se como me deje convencer por Alba y Álvaro. Los dos me animaban tanto y me lo ponían todo tan bonito que acabe presentándome. Carlos fue el único que me dijo que no aguantaría, y tenia razón. Pero claro, yo le tenia que hacer caso a la idiota de mi amiga y dejarme llevar por Álvaro. Llevo como una semana encerrada en casa. Solo salgo a la calle para comprar el pan. Veo a Blas porque él viene a casa, que si no tampoco lo vería. Para mi esto es un poco infierno. Gracias a dios hoy es sábado y ya he acabado los examenes. Si os soy sincera tampoco espero tener la nota suficiente, pero mientras me de para algo que me guste me conformo. Nunca había pensado que llegaría a entrar en la universidad, así que el haber hecho selectividad ya es un logro para mi. Y ya no solo el hacerla, si no el haber sobrevivido a ella. Escuche como llamaban a la puerta de mi habitación. Y es que eran más de las once de la mañana y aun seguía en la cama.

Ángela: Pasa.

La puerta se abrió y vi a una Lara con los ojos hinchados de llorar. Automaticamente me levante y me acerque a ella para luego acabar las dos sentadas en la orilla de mi cama abrazadas.

Ángela: ¿Qué ha pasado?
Lara: Pues... es que... esto...
Ángela: A ver, tranquilizate ¿si? Si no lo haces no podre entenderte y no podre ayudarte -asintió- Bien, ahora dime que ha pasado. ¿Has peleado con Álvaro?
Lara: No... -suspiro- He... he tenido una pesadilla. Era horrible Angy.
Ángela: ¿Qué pasaba?
Lara: Estábamos todas juntas, las cuatro. De pronto nos empezaban ha tirar cosas y luego fuisteis desapareciendo una a una. Me quede sola y cuando volvisteis estabais muertas, las tres.
Ángela: Joder... vale, tranquila eh. Eso no va a pasar. Las pesadillas no se cumplen Lara. Tu lo sabes muy bien.
Lara: Ya, pero ya llevo varios días soñando lo mismo. Es como si me estuvieran avisando de que os va a pasar algo.
Ángela: No nos va a pasar nada y lo sabes.
Lara: ¿Como estas tan segura?
Ángela: No lo se, simplemente lo estoy.
Lara: Esta bien -suspiro-
Ángela: ¿Bajamos a desayunar? Tengo hambre -reímos-

Nos levantamos de la cama y bajamos a la cocina. Cuando llegamos vimos una nota de Carmen en el frigo pegada. "Chicas he ido al gym con David. Recordad que esta noche tienen concierto en El Escorial y que no podéis faltar. Os veo en el concierto y no lleguéis tarde dormilonas, besos." 

Lara: ¿Desayunamos y vamos a buscar a Alba?
Ángela: Lo que sea con tal de salir de aquí. Tengo un agobio encima de toda esta semana.
Lara: Normal, apenas has salido. Solo lo has hecho para hacer los examenes. No se aun como has aguantado.
Ángela: Pues anda que yo.

Nos sentamos a desayunar y cuando acabamos subimos a cambiarnos. Esta más que claro que no íbamos a salir a la calle en pijama.

Lara:



Ángela:



Cuando estuvimos listas salimos de casa y empezamos a andar. No nos pillaba demasiado cerca, pero si Lara cogía el coche luego nos llevaríamos más tiempo dando vueltas para buscar aparcamiento de lo que tardamos en llegar. Lara aprovecho para preguntarme un poco por los examenes y todo eso. En cuanto llegamos a casa de Alba y Carlos, Lara fue la que llamo al telefonillo. Si os soy sincera ni siquiera me acuerdo que piso es, así que ya el botón del telefonillo ni os cuento. Carlos fue el que contesto y abrió. Os juro que como la vaga de Alba sigo dormida yo misma me encargare de despertarla. Subimos las escaleras y la puerta estaba abierta. Esa era una costumbre que habían cogido los dos que no molaba mucho. ¿Qué pasa si entra alguien desconocido y les roba o algo? Vale, veo demasiadas serias policíacas. Entramos y al momento vimos a Carlos en la cocina preparando un biberón para Connor.

Lara: ¡Buenas!
Carlos: Hola -sonrió- sentaros.
Ángela: ¿Y el peque?
Carlos: Con Alba en la cama. Venid si queréis.

En cuanto nos dijo eso nos falto tiempo a las dos para seguirlo hasta la habitación. En cuanto entramos vimos como Alba estaba sentada en la cama mientras jugaba con Connor.



Lara: Joder tía, quitale las mangas largas que el pobre se va a asar de calor.
Alba: No se asa, y hola eh.
Ángela: Si, si muy buenas. Yo quiero ver al peque -me acerque a Connor-
Carlos: Dámelo, que le voy a dar el bibe.
Alba: Vale, ten -se lo paso- Portate bien eh -le dio un beso en la cabeza- Tu también -miro a Carlos y reímos- Voy a darme una ducha, no tardo.

Era gracioso ver como Carlos tenia cogido a Connor para darle de comer. Aunque más que gracioso era más bien tierno.

Carlos: ¿Qué tal los examenes? -me miro-
Ángela: Mira, ni me lo recuerdes. Te tenia que haber hecho caso a ti y no a los otros dos zumbaos'.
Carlos: Yo te dije que no lo hiciera -rió-
Ángela: Si, ya lo se. Pero insistieron tanto que parecía hasta bonito.
Lara: Parecía, tu lo has dicho.
Carlos: ¿Venis esta noche no?
Lara: Claro que si, Carmen se ha encargado de recordárnoslo. Era a las diez y media ¿no?
Carlos: Si, pero os podéis venir con nosotros. Yo llevo mi coche, aunque con la silla del niño creo que solo cabe una atrás.
Ángela: Da igual, yo me iré con Blas y a esta le tocara llevar a David y Carmen.
Lara: No, le toca a Álvaro. Pero vamos que es lo mismo -reímos-
Alba: ¡Lara ven, corre!
Lara: ¿Qué te pasa?
Alba: Joder, ven ya.
Lara: Vale hija, ya voy -fue hacia el baño-
Ángela: ¿Qué le pasa ahora?
Carlos: Yo que se -se encogió de hombros- ¿Quieres terminar de darle tu el bibe? Te estoy viendo con ganas.
Ángela: Ay si, espera que me siente.

Cuando estuve bien sentada Carlos me puso a Connor entre mis brazos y me paso el biberón. Al momento él mismo se lo acerco a la boca y siguió comiendo. ¿Por qué me gustaran tanto los niños pequeños? Bueno, siempre y cuando que no sean mios claro. Vimos como Lara volvía mientras se reía.

Carlos: ¿Qué ha pasado?
Lara: Que había visto una cucaracha y como tu estabas con el niño y sabe que a Ángela le dan asco pues me ha llamado a mi para que la mate.
Ángela: ¿En serio? Mira que es complicada eh.
Carlos: Si yo os contara. Ayer se salio de la habitación porque había una polilla. Y decía que hasta que no se fuera ella no entraba.
Lara: No es muy fan de los insectos -reímos-
Alba: Os estoy escuchando eh -dijo desde el baño-
Ángela: Que pena nos da -volvimos a reír-

Al cabo de un rato Connor ya había acabado de comer y se había vuelto a quedar dormido. Definitivamente de mayor quiero ser como él. Que envidia me da eh. Todo el día durmiendo y comiendo. ¿Por qué no puedo hacer yo lo mismo. Ahora, ya os digo yo que me voy a llevar todo el verano haciendo nada. Así de fácil. Después de todo el año estudiando lo único que tengo ganas de hacer es nada. Alba salio del baño ya preparada.

Alba:



Alba: Venga peque, te voy a vestir que nos vamos.
Carlos: ¿Sushi?

Lara y yo nos miramos y supimos al momento que era la mejor proposición que nos habían hecho en días.

Lara: Claro que si.
Ángela: No sabemos decir que no al sushi.
Alba: Pues venga, las dos para fuera.
Lara: ¿Por qué?
Alba: ¿Tu qué crees hija?
Ángela: Subnormal, que se tiene que vestir Carlos.
Lara: Ah, vale -reímos-

Salimos las dos seguida de Alba con Connor en los brazos. Fue a vestirlo y nosotras nos quedamos en el salón hablando. Lara me dijo que avisara a Blas por si quería venir con nosotros a comer.

Ángela: Hey feo, estoy en casa de Alba y vamos a ir ahora a comer sushi ¿te apuntas?
Blas: Que pereza ¿no? ¿Quienes vais?
Ángela: Alba con Carlos y el niño, Lara y yo. Ah, y puede que Álvaro.
Blas: Bueno, entonces si. No te voy a dejar sola mujer.
Ángela: Es que como me dijeras que no iba a buscarte y te llevaba a rastras.
Blas: Cuanto amor. Me encanta eh.
Ángela: Lo se amor. Cuando vallamos a salir te aviso.
Blas: Vale, hasta luego enana.

Lara: ¿Qué te ha dicho? -dijo cuando solté el teléfono-
Ángela: Que si.
Lara: Vale, Álvaro no puede. Va ahora a hacer crossfit y no le da tiempo.
Ángela: Que deportista se esta volviendo todo el mundo de repente.
Alba: Pues eso es bueno -dijo sentándose a nuestro lado con Connor- Yo voy todas las mañanas al gym.
Ángela: ¿Ah si? ¿Y qué haces con el niño?
Alba: Voy temprano, así que lo suelo dejar con Carlos dormido. Si él no esta se lo llevo a mi madre -se encogió de hombros-
Lara: ¿Hoy también has ido?
Alba: Si, el único día que no voy es el domingo. Bueno, y cuando me pilla afuera.
Ángela: Normal que se haya quedado así de bien después del embarazo.
Lara: Bueno, eso o que hace la dieta del cucurucho -reímos-
Carlos: ¿De qué os reís? -dijo entrando al salón-
Alba: Según mi prima estoy haciendo la dieta del cucurucho -dijo entre risas-
Carlos: Estáis fatal eh -rió-
Lara: Si si, pero ninguno de los dos habéis contestado eh.
Ángela: Hombre, es que yo tampoco te hubiera contestado.
Alba: ¿Qué hora es?
Carlos: La una y media.
Alba: ¿Nos vamos ya? -nos miro a nosotras-
Ángela: Vale.

Empezó a coger todas las cosas que necesitaba para Connor y en cuanto estuvo montado en el carrito salimos de la casa. Fue entonces cuando avise a Blas de que ya íbamos para el restaurante de siempre. Otra vez volvíamos a ir andando por el mismo problema de siempre. La falta de aparcamiento en pleno centro de Madrid. En cuanto llegamos vimos a Blas en la puerta esperándonos. 

Cuando terminamos de comer cada uno acabo tirando por un lado distinto. Lara se fue a casa de Álvaro, Carlos y Alba dijeron que irían a dar una vuelta con Connor y que luego irían a casa para la siesta. Así que Blas y yo nos fuimos a su casa. La verdad es que no teníamos otra cosa mejor que hacer. En cuanto llegamos vi en la mesita de la entrada las entradas de anoche. Fue con Dangelo, Salva y Carlos Simón a ver Jurasic World.

Blas: ¿Tenias que haber venido a verla con nosotros?
Ángela: Estaba super cansada. Además, no he visto ninguna de las anteriores.
Blas: Estas de coña ¿no?
Ángela: No, nunca me llamaron la atención los dinosaurios -me encogí de hombros-
Blas: Muy mal eh, muy mal -rió-
Ángela: Soy más de Los Juegos Del Hambre y lo sabes.
Blas: Habrás visto el primer trailer ya ¿no?
Ángela: ¿Ya ha salido el primer trailer?
Blas: Joder Angy, con la mierda de los examenes te has perdido un montón de cosas.
Ángela: Ya, recuerdame que no le vuelva a hacer caso a Alba y Álvaro.
Blas: Eso esta hecho.

Nos sentamos en el sofá mientras Blas iba cambiando de canal. Ahora que me había dicho lo del trailer de la segunda parte de Sinsajo tenia que buscarlo para verlo lo antes posible.

Ángela: ¿En serio tengo que esperar hasta Noviembre?
Blas: Pues como todo el mundo.
Ángela: Bueno, al menos tengo el consuelo de que el mes que viene se estrena Magic Mike XXL.
Blas: ¿Te gusta esa película?
Ángela: Sale Matt Bomer, claro que me gusta.
Blas: Puff.
Ángela: ¿Te has enfadado?
Blas: ¿Yo? Que va, igual ha sido el Matt Bomer ese.
Ángela: Si te has enfadado -reí- Era broma, a la que le gusta esa película es a Lara. Nos esta dando la chapa con ella desde que supo que había segunda parte.
Blas: Ya claro, ahora no lo intentes arreglar.
Ángela: Eh, que te lo estoy diciendo en serio -me senté en sus piernas- ¿Para qué quiero ir al cine a ver a tíos quitandose la ropa cuando eso lo puedo hacer aquí?

En cuanto dije eso empecé a meter mis manos por debajo de su camiseta. Se había mosqueado por algo demasiado tonto. Aunque probablemente si hubiera sido al revés yo también me hubiera mosqueado. Empecé a besarlo y él me siguió el juego. Hasta que escuchamos la puerta de entrada y a Dangelo decir que había vuelto. Entonces me quite lo más rápido posible de encima de él y me senté como si no hubiera pasado nada.

Dangelo: Hola chicos.
Ángela: Hola -sonreí-
Dangelo: ¿Ya eres libre?
Ángela: Si -reí-
Dangelo: Bien, me voy a mi habitación. Avisadme cuando valláis a salir para el concierto.
Blas: ¿Vas a venir?
Dangelo: Si, paso de quedarme aquí.
Blas: Vale.

En cuanto escuchamos la puerta de la habitación de Dangelo cerrarse empezamos a reírnos. Y es que no es la primera vez que nos pasa. La próxima vez nos pillaran de lleno seguro.

viernes, 8 de mayo de 2015

Capitulo 28.

*Narra Carmen*

Definitivamente las chicas me han convencido. Todavía no tenemos fecha para la boda, pero han insistido en que podemos ir a mirar vestidos de novia. Según ellas por mirar no pasa nada, pero no quiero decírselo a David. Al menos no todavía. Él esta muy liado y agobiado y lo ultimo que le hace falta es a mi detrás diciéndole que voy a mirar vestidos para nuestra boda la cual aun no sabes cuando se celebrara.

Carmen: Buenos días -dije entrando en la cocina-
Lara: ¡Buenos días! ¿Preparada para probarte el vestido perfecto?
Carmen: ¿Probarme? Dijisteis que solo iríamos a mirar.
Alba: Ya, eso no te lo crees ni tu chata. Todas las novias dicen lo mismo y luego se prueban media tienda -dijo con Connor en los brazos-
Carmen: Bueno, pero yo no soy como todas las novias. Deberíais saberlo.
Ángela: ¿Por qué? ¿Por qué aun no tienes fecha? Valla descubrimiento -bufo- Como sigáis así vais a tener cuatro niños y aun no os habréis casado.
Alba: ¿Hay algo malo en eso?
Lara: Para nada, pero tampoco se puede llevar toda su vida comprometida.
Alba: Siento decirlo, pero en eso tiene razón. Ahora, cada uno hace las cosas como puede. Tu sabrás. Yo no pienso meterme en nada de eso.
Carmen: No como otras -mire a Lara y Ángela-
Ángela: Lo hacemos por tu bien.
Lara: Si, no es fácil organizar una boda.
Carmen: Pero que yo recuerde no os he pedido ayuda. Hasta el momento me va muy bien sola. No quiero ser borde chicas, pero si seguís insistiendo lo único que conseguiréis es que no me case y ninguna queremos eso ¿verdad?
Ángela: Tienes razón, pero deja que vallamos a lo de los vestidos. Después de eso te dejaremos tranquila -mire a Alba-
Alba: A mi no me mires. Soy lo que vive en pecado según mi vecina.
Carmen: Vale, después de hoy a la próxima que os escuche hablando de la boda tendremos problemas.
Lara: Trato hecho.

Cogimos nuestras cosas y salimos de casa. Era temprano y como tenia el día libre las chicas querían aprovecharlo al máximo. A la primera tienda que teníamos pensado ir era Rosa Clará. Si no recuerdo mal aquí fue donde se lo compro Marta, así que espero que haya alguno que me guste. Aunque mis ánimos para buscar un vestido están ahora mismo por los suelos. O puede que peor.

Lara: Dios, me encanta entrar en tiendas de novia. Son tan tranquilas.
Carmen: Y blancas -dije de mala gana-
Alba: Vamos, ni que esto fuera el infierno.

Había dado en el blanco, y nunca mejor dicho. Para mi era el infierno. ¿No podía comprarlo por Internet? ¿Y qué tal si me escapo? Seguro que las chicas no se darán cuenta. Están todas embobadas mirando los vestidos. Hasta Connor se divierte más que yo y eso que esta dormido.

Dependienta: ¿Os ayudo en algo?
Lara: Estábamos mirando los vestidos.
Dependiente: Claro -sonrió- ¿De que estilo lo buscas? -le pregunto a Alba-
Alba: ¿Qué? No, no soy yo. Es ella -me señalo-
Dependienta: Oh, perdona. No he empezado bien. ¿Como te llamas?
Carmen: Carmen -sonreí-
Dependienta: Bien Carmen, ¿cuando es la boda?
Carmen: No tenemos fecha aun.
Dependienta: ¿Y algo aproximado?
Carmen: Pues no.
Dependienta: Bien, ¿qué tal si miramos y ya vamos decidiendo?
Lara: Claro -sonrió-

Necesito salir de aquí ahora mismo. Esto no significa que no me quiera casar, pero todo esto es tan agobiante que no puedo.

Entramos en una sala repleta de trajes de novias. ¿Tengo que verlos uno por uno? Dios, matadme ya. Seguro que sera menos doloroso. No me gusta absolutamente ninguno de los vestidos que estoy viendo, y mira que estoy viendo vestidos eh. El problema es que yo ya tenia un tipo de vestido en la cabeza y se que aquí no lo encontrare.

Ángela: ¿Ves alguno que te guste?
Carmen: No.
Lara: ¿Estas loca? ¿Has visto este? Es precioso, mira.
Alba: Lara, es ella la que se va a casar. Así que por favor deja de hacer eso, es incomodo. Tiene que elegir ella, no tu.
Lara: Vale, vale.
Carmen: Chicas, ¿nos podemos ir? Es que no hay ninguno que me guste, de verdad.
Ángela: Claro, vamos -sonrió-

Salimos de la tienda. Sabia que las chicas tenían pensado ir a más, pero no podía. Sabia que el tipo de vestido que yo quería no lo encontraría en ninguna de las tiendas a las que piensan ir.

Lara: ¿Donde preferís ir ahora Pronovias o...?
Carmen: No vamos a ir a ningún sitio.
Lara: ¿Qué? Dijiste que hoy...
Carmen: Se lo que dije Lara, pero aquí no encontrare nada que me guste.
Alba: Bien, pero si no os importa le tengo que dar de comer a Connor. Podemos seguir discutiendo esto en alguna cafetería ¿verdad?
Carmen: Si, claro. 
Alba: Gracias.

Entramos en la primera cafetería que vimos. Sabia que ahora Lara empezara a darme el sermón, pero como ha dicho antes Alba soy yo la que se casa, no ella. Así que soy yo la que decide.

Lara: Bien, ¿nos vas a decir por que no quieres ver más tiendas?
Carmen: Porque soy yo la que decide, no tu Lara. Así que me gustaría ser yo la que busque el vestido.
Ángela: ¿Y donde lo vas a buscar?
Carmen: Por lo pronto aquí -cogí mi móvil-
Lara: ¿¡Vas a buscarlo por Internet? Tu estas loca.
Alba: Chicas, dejadla ya.

Todas se quedaron calladas y empecé a buscar en el móvil. Fui directa a la pagina web de Vicky Martín Berrocal. Tenia que asegurarme si tenia o no tienda aquí en Madrid. En cuanto vi que había dos tiendas donde tenían sus vestidos y se me ilumino la cara. Por fin algo que me gusta.

Carmen: Chicas, me voy. Os mando la dirección por WhatsApp. Os espero allí.
Ángela: ¿A donde vas?
Carmen: A por mi vestido -sonreí-

Salí de la cafetería y fui a la primera tienda. Los vestidos que tenían allí de ella no me gustaban, así que fui a la otra. En cuanto entre lo vi. Ese era el vestido perfecto. Le mande a las chicas la dirección. Las esperaría para probármelo. En cuanto llegaron y vieron el vestido a ninguna le hizo mucha gracia, pero a mi me encantaba. Entre a probármelo con la ayuda de la dependienta. Cuando me lo vi puesto no sabia si llorar o no.



Carmen: Chicas -dije al salir del probador-
Alba: Madre mía, es el vestido sin duda alguna.
Carmen: Si... ¿Puedo hacerme una foto para mandársela a mi madre? -le dije a la dependienta-
Dependienta: Claro -sonrió-

Le di mi móvil y ella hizo la foto. Al momento se la mande a mi madre y gracias a dios le encantaba. Lo tenia decidido, me quedaba con el. Después de que la chica me cogiera todos los datos y todo lo que necesitaba para poder dejar el vestido apartado nos fuimos de la tienda.

Ángela: Cuando dijiste que lo buscarías con el móvil nos acojonamos de verdad eh.
Carmen: Ya -reí-
Lara: Si era eso lo que querías nos lo podías haber dicho antes y nos ahorramos todo el follón.
Carmen: Ya lo se, pero parece que no me conocéis.
Alba: Chicas, yo me voy a casa.
Ángela: ¿Ya? Quedate con nosotras y almorzamos juntas.
Alba: No puedo, tengo que grabar. Además, Carmen ya ha encontrado el vestido. Si hay alguna novedad me avisáis ¿si?
Lara: Claro.
Carmen: Adiós guapo -me acerque a Connor- Menos mal que no te pareces a tu padre hijo -reí-
Alba: Carmen...
Carmen: ¿Qué? Es verdad. De pequeño seria bien mono, pero ahora no eh.
Alba: Bueno, ya empezamos. Me voy ya.
Ángela: Espera, toma -saco algo de su bolso-
Alba: ¿Qué es?
Ángela: Es un regalo para Connor.
Alba: Ángela no hacia falta que le compraras nada.
Ángela: Lo se, pero no es mio. Es de mi hermano. Fui ayer a recogerlo a correos.
Alba: Oh... valla, no me lo esperaba. Gracias, supongo. Le mandare un WhatsApp para darle las gracias a él.
Ángela: Claro -sonrió- Adiós.
Carmen: Que te valla bien mami -se fue-
Lara: ¿Estais de acuerdo conmigo si digo que esta muy cambiada y que se ha vuelto una aburrida desde que es madre?
Ángela: Si.
Carmen: Yo también, pero supongo que es normal -mi móvil sonó- Es David, lo siento chicas pero os tengo que dejar. Luego os veo.
Lara: Avisa si no vienes a dormir.
Carmen: Claro.

Baje lo más rápido posible al metro. Si me daba prisa me daría tiempo a coger justo el de ahora. Gracias a dios he llegado por los pelos. Había quedado con David y sus amigos para comer. Bueno, sus amigos que son también los mios en realidad. Son los únicos que conozco fuera de mi grupo de siempre. Creo que le diré a David que ya tengo vestido. Quiero que lo sepa, pero no quiero agobiarlo. Me baje del metro y en cuanto llegue donde habíamos quedado vi a David en la puerta esperándome. Os parecerá estúpido, pero en cuanto lo vi corrí hacia él y lo abrace.

David: Hey, hola -me abrazo-
Carmen: Hola.
David: ¿Qué pasa?
Carmen: Bueno... tengo vestido de novia.
David: ¿Qué? -sonrió-
Carmen: Si, las chicas insistieron en que fuéramos solo a mirar, pero en cuanto lo he visto me he enamorado. Y me queda genial.
David: Entonces ¿cuando nos casamos? Es que creo que se me ha olvidado. Ah no, que no tenemos fecha.
Carmen: Idiota -reí- Cuando tu quieras. Bueno, eso tampoco que tienen que arreglar el vestido -reímos-
David: Te quiero -sonrió-
Carmen: Yo si que te quiero -me beso-
Mario: Parejita, cuando vosotros queráis entráis eh -reímos-
David: Aguafiestas.

Entramos y estaban todos sentados. Los salude a todos y me senté al lado de Noelia y Eva. No iba a pasar nada por no sentarme con David.

Carmen: ¿He llegado muy tarde?
Noelia: No te preocupes, lo raro es que David ha llegado antes.
David: Yo también te quiero Noelia.
Noelia: Lo se, os encanto a todos -reímos-
Eva: ¿Donde estabas? -mire a David y asintió-
Carmen: Buscando mi vestido.
Sergio: ¿Para?
Carmen: ¿Mi boda? Si, yo creo que si.
Noelia: ¿Lo dices en serio? Porque llevamos meses queriendo saber la dichosa fecha. O por lo menos si es en verano o invierno.
Carmen: Lo digo en serio, pero aun no hay fecha.
Mario: Bueno, pero la despedida de soltero si se puede hacer ¿no?
Saik: Mario tío, eso es un día o dos antes de la boda.
Mario: Joe macho, mira que sois aburridos eh.
David: Todavía me duele la cabeza de la resaca de mi cumpleaños. Esperate un poco hombre.
Eva: ¿Tienes fotos del vestido?
Carmen: Si, espera -cogí mi móvil-
David: Yo quiero verla.

En cuanto dijo eso las tres lo miramos raro. Este chico a veces parece tonto. Lo quiero mucho, pero a veces parece tonto.

Sergio: David, amigo mio. Mientras menos preguntes y sepas del vestido mejor. Según ellas da mala suerte.
David: ¿En serio te crees eso?
Carmen: Mira no, pero mejor que no lo veas por si acaso.
David: Ya, pues nada.

Le enseñe a las chicas la foto. Mario, que es un completo cotilla se levanto y se puso justo detrás de mi y acabo viéndolo.

Mario: Muy andaluz, si señor.
Noelia: Callate bocazas -reímos-

Pedimos la comida y seguimos hablando durante toda la comida.

Cuando nos dimos cuenta eran casi las siete y seguíamos allí sentados hablando. Obviamente hacia horas que habíamos acabado de comer, pero cuando nos ponemos a hablar no hay quien nos pare.

David: ¿Nos vamos a casa?
Carmen: Vale.
David: Chicos, nosotros nos vamos ya. Hablamos eh.
Mario: ¿Mañana vas a Gálica?
David: Eh si, creo que es en Gálica.
Eva: Madrugon del bueno -rió-
David: Ni me lo recuerdes.

Nos despedimos de ellos y nos fuimos a casa de David. Probablemente me quedaría esta noche con él. En cuanto entramos en su casa nos tiramos en el sofá y él puso la tele.

David: ¿Has hablado ya con tu hermano?
Carmen: No.
David: ¿Y cuando piensas hacerlo?
Carmen: Cuando él se interese en saber algo sobre mi. ¿Sabes cuando fue la ultima vez que supe de él? Cuando mando el paquete. De eso hace practicamente un año. Si no ha sido capaz de llamarme yo no lo haré.
David: ¿Y qué pasa con la boda?
Carmen: Piensa mandarle la invitación. Algo es algo -me encogí de hombros-
David: Bueno, es tu hermano. Tu sabrás lo que haces. Yo no debo meterme en nada.
Carmen: Gracias -sonreí-
David: ¿Por qué?
Carmen: Por ser mi novio, cuidarme, aguantarme y querer casarte conmigo.
David: Que tonta eres -me beso-
Carmen: Gracias por el cumplido -reímos-
David: ¿Te apetece hacer algo?
Carmen: Mañana te tienes que levantar temprano. Deberías estar ya en la cama.
David: Pienso lo mismo que tu.

En cuanto dijo eso empezó a besarme el cuello y metió sus manos debajo de mi camiseta.

Carmen: ¿Tu no te cansas?
David: Contigo nunca -me beso-

Hizo que me levantara y me llevo a la habitación. Estaba claro que seria una noche movidita.

martes, 17 de marzo de 2015

Capitulo 27.

*Narra Lara*

A ver, vamos a situarnos un poquito ¿de acuerdo? Hoy es 17 de Marzo. Si hemos estado totalmente desconectados después de My Camp. Eso se llaman vacaciones ¿sabeis? Además, yo por mi parte he estado más liada de lo que había planeado. He ido varias veces con Álvaro a la nieve y eso no había estado en mis planes desde nunca. Era la primera vez que veía y pisaba la nieve ¿qué queréis? Demasiado que no me he quedado allí de por vida. Bueno, que aunque valla como tres meses de retraso este año he pasado las mejores navidades de mi vida. Y por si preguntáis han sido aquí en Madrid ya que mis padres vinieron a verme. Carmen y Ángela si tuvieron que ir a Sevilla para ver a sus familias. Y Alba se fue a Alicante con Carlos y apenas hemos sabido nada de ella hasta hace una semana o así. Os diré algo que probablemente ella no os cuente. Esta a punto de reventar. Sigo pensado que ahí dentro hay dos bebes y no uno. Ella y Carlos se mudaron a un piso algo más grande. El estudio en el que habían estado hasta ahora se les había quedado pequeño. De eso se dieron cuento cuando quisieron empezar a organizar la habitación de Connor. Por otro lado esta mi tía que esta casi igual que Alba. No sabemos ya cual de las dos acabara antes dando a luz. Y por si no lo sabéis mi tía lo que tendrá sera otra niña. La pequeña Nora llegara también dentro de poco. ¿Sabeis que es lo peor de esto? Pues que como soy la mayor del grupo siempre que sale algo relacionado con niños o embarazos me dicen que yo debería ser la próxima. ¿Y qué pasa si yo no quiero tener niños? Y ya no es solo que yo quiera. Tendría que hablarlo con Álvaro, y pienso que él en este momento no quiere ser padre. Igual más adelante si. Lo que quiero decir con esto es que cada vez que me dicen eso me siento obligada a hacerlo. Y realmente no quiero. Al menos no ahora. Bueno, cambiemos de tema que lo que os acabo de contar probablemente os interese bien poco. Y si no es así ya sabéis, me decís de que queréis que os hable y yo encantada. Bueno, solo si no tiene que ver con cosas demasiado privadas. Ya sabéis ¿no?

Alba: Estaría bien que salieras ya del probador ¿sabes?

Hasta que no escuche a Alba decir eso no reaccione. Habíamos venido de compras. Bueno, en realidad ella necesitaba venir de compras y he acabado cayendo en la tentación. Salí del probador con el vestido que había cogido para probármelo. Era el típico vestido cortito veraniego. Era bastante simple, pero me había encantado.

Alba: Te queda de lujo prima. Es un rollo que yo no me pueda poner uno de esos.
Lara: Podrás cuando nazca Connor. Es más, me ofrezco a cuidarlo para que puedas ir a machacarte todos los días al gimnasio.
Alba: Eso esta bien, pero conociéndome no creo que haga falta.
Lara: ¿Qué? -le mire seria-
Alba: Bueno, me refería a que yo prefiero el baile.
Lara: Ah, me habías asustado.
Alba: Ya han pasado dos años de eso. Aunque todavía me cueste estoy totalmente recuperada.
Lara: Me alegro de eso -sonreí- Me cambio y nos vamos ¿si?
Alba: Vale.

Volví a entrar al probador para quitarme el vestido y ponerme mi ropa. Cuando salí fuimos al mostrador para poder pagarlo y salimos de la tienda. ¿Quereis un consejo? No me dejéis entrar mucho en H&M. Tengo como una pequeña adicción con la ropa que venden. Y aquí me tenéis con un vestido nuevo cuando no tenia pensamiento de gastar dinero en ropa hoy.

Alba: Tengo que ir al estudio. Hoy me toca grabar. ¿Quieres venir?
Lara: ¿Grabar?
Alba: Cierto, no te lo había contado. Mar y yo estuvimos hablando. Dijo que estaría bien sacar un single en condiciones. Ya sabes, el que se supone que iba a sacar con Danny al final no pudo ser. Quería que fuera hoy a grabar.
Lara: ¿Tienes ya la canción?
Alba: Hay varias, pero aun no me he decidido.
Lara: Y quieres que las escuche.
Alba: Por favor Lara. No te lo diría si no fuera realmente importante.
Lara: ¿Y por qué no vas con Carlos?
Alba: Esta en Alicante -agacho la cabeza-
Lara: ¿Qué? ¿Se van en unos días a México y él coge y se va solo a Alicante? ¿En qué cojones pensaba cuando lo hizo?
Alba: No lo se. Peleamos el otro día y se fue. Supongo que fue lo mejor que pudo hacer. Si se quedaba acabaríamos muy mal.
Lara: Pero estas embarazada y te ha dejado sola.
Alba: Lara estoy bien ¿si? No quiero hablar de eso. En realidad fui yo la que empecé a gritarle y echarle las cosas en cara sin razón -me miro- No quiero perderlo Lara. Lo quiero de verdad y no porque sea el padre de mi hijo. Lo quiero porque es lo mejor que he tenido en años y tu lo sabes. Solo quiero que vuelva y poder arreglarlo todo.
Lara: Esta bien, vamos a por esa canción. Estoy segura que sera el hit del verano -le abrace-
Alba: Gracias.

Fuimos hasta el estudio. Cuando llegamos Magi y Mar estaban allí hablando mientras miraban varios papeles. Supongo que serán las canciones.

Alba: Hola -le dio dos besos a Mar y un abrazo a su padre- He venido con Lara, espero que no os importe.
Magi: No, claro que no nos importa. Sentaros.
Alba: ¿Teneis algo?
Mar: Seguimos igual.
Alba: ¿Puede verlas Lara?
Magi: Pues... -miro a Mar- Claro, igual sirve de ayuda -me dio los papeles-

Empecé a leer las letras de las canciones. Alba canto un trocito de cada. Seré sincera, todas son bastante buenas, pero ninguna va con Alba. Se que con cualquiera de estas canciones no conseguirán lo que quieren.

Lara: ¿Hay más?
Mar: No.
Magi: ¿Qué piensas?
Lara: Que a Conchita o a Nena Daconte les vendría de lujo, pero a ella no.
Mar: ¿Hablas en serio?
Lara: ¿Quereis que se escuche? Buscar algo con lo que a la hora de cantar saque todo ese sentimiento que se guarda.
Alba: Pues estamos bien -suspiro-
Lara: Espera, puede que haya una que te valla bien.
Alba: ¿Cual?
Lara: No es ninguna de esta. ¿Os acordáis de Si Tu No Estas Aquí? La canción que salio en Hit cuando fueron los chicos.
Mar: ¿La canción de Patricia?
Lara: Si, creo que igual puede funcionar. Obviamente le hace falta arreglos para que sea la canción perfecta.
Magi: Pero es en Español.
Lara: ¿Te recuerdo lo que paso con Tic Tac y lo que esta pasando con Vuelvo A Ser La Rara?
Mar: ¿Qué dices? -miro a Alba-
Alba: Podemos probar ¿no?
Magi: De acuerdo, vamos a ello. Alba, te toca hablar con Patricia. Toma su número de teléfono. Habla con ella y si tenéis que quedar o algo que sea ya.
Alba: Vale, vamos -me cogió de la mano-

Salimos del estudio. Fuimos a la cafetería que hay justo en frente. Pedimos algo y nos sentamos. Alba estaba más nerviosa de lo que yo pensaba. Cuando cogió su teléfono para empezar a marcar los números y llamar le temblaban las manos.

Lara: ¿Quieres que lo haga yo? No me importa hablar con ella.
Alba: ¿Seguro?
Lara: Claro -sonrió-
Alba: Muchas gracias.

Me dio su teléfono y marque los números. Le di a llamar y puse el altavoz. Gracias a dios no había mucha gente, así que no había problema.

Patricia: ¿Si?
Lara: ¿Patricia?
Patricia: Si, soy yo.
Lara: Esto te puede sonar un poco raro, pero te llamaba porque te vi en el programa de Hit y me gustaría hablar contigo sobre tu canción.
Patricia: ¿Mi canción?
Lara: Si, la que cantaste en el programa.
Patricia: Claro, dime.
Lara: Mi amiga necesita una canción para sacar su primer single. Bueno, en realidad te debería de decir antes quienes somos -reímos- ¿Recuerdas a los chicos de Auryn?
Patricia: Si claro.
Lara: Bien, pues para que te situes un poco yo soy Lara, la novia de Álvaro. Mi amiga es la novia de Carlos. La chica embarazada. A ella le gustaría empezar en esto y habíamos pensado en tu canción.
Patricia: ¿Hablas en serio? ¿No es ninguna broma?
Lara: Claro que no. Nos gustaría hablar contigo en persono. A lo mejor podrías venir al estudio.
Patricia: Claro, voy donde haga falta.
Lara: Bien, ahora mismo estamos en el café de la luz esperando a que nos llamen para ir al estudio. ¿Podrias venir y hablar ahora?
Patricia: Claro, estaré allí en cuanto pueda.
Lara: Muy bien, aquí te esperamos.

Colgué y Alba se quedo mirándome.

Alba: Espero que salga todo bien. No quiero cagarla como lo hice con Platos Rotos. Realmente me gustaba esa canción y encima era mía.
Lara: Va a salir mejor de lo que piensas. Patricia es un encanto y estará dispuesta a lo que sea. Ya veras.
Alba: Me vas a decir pesada, pero gracias eh.
Lara: Somos primas ¿no? Para eso se supone que estamos -sonrió- 
Alba: Voy al baño, no tardo.
Lara: Vale.

Alba fue al baño. Había dejado el teléfono en la mesa, así que cuando empezó a sonar vi quien la estaba llamando. Era Carlos. Se que no debería meterme en esto, pero no puedo verla así. Después de dudar un poco si cogerlo o no acabe haciéndolo.

Carlos: Alba, soy yo. Acabo de llegar a casa y no estas. Se que me pase el otro día y lo siento. No quería ponerme así...
Lara: Ahorrate lo demás. Alba esta en el baño. No se que mierda es lo que ha pasado, pero arreglalo Carlos. Hazlo antes de que sea tarde. ¿Lo has entendido?
Carlos: Si... ¿te ha contado algo?
Lara: Solo me ha dicho que te grito y tu te fuiste. No se que mierdas estabais pensando en ese momento, pero si se que lo importante en todo esto es Connor. Ella te quiere de verdad, no la cagues.
Carlos: ¿Donde estáis? Tengo que hablar con ella.
Lara: Ahora no Carlos.
Carlos: Lara, es mi novia y la madre de mi hijo. Hablare con ella cuando me de la gana.
Lara: ¡Te he dicho que no joder! Estamos en algo importante y tu estas demasiado alterado como para poder hablar tranquilamente con ella. Cuando todo acabe la llevare a casa.
Carlos: ¿Por qué haces esto eh?
Lara: Porque es mi prima y no quiero volver a verla en un hospital con psicólogos solo porque un idiota la ha acabado destrozando.
Carlos: Yo no soy como él y lo sabes.
Lara: Ahora mismo no lo estas demostrando.
Carlos: Lara... tengo que verla por favor.
Lara: Estamos en la cafetería de enfrente del estudio. No le digas que has hablado conmigo ni que has llamado o Connor sera el único hijo que tengas.
Carlos: Esta bien -colgó-

En cuanto la llamada acabo me asegure de que no hubiera rastro de ella en el teléfono y lo volví a dejar en la mesa. Poco después Alba salio del baño. Ahora que me he dado cuanta ha estado mucho tiempo ahí dentro.

Lara: ¿Estas bien? -dije cuando se sentó-
Alba: No, me duele la cabeza.
Lara: Tienes mala cara.
Alba: Lo se, cuando Patricia me vea así pensara que soy un fantasma -rió-
Lara: Tranquila, no viene para juzgar tu apariencia.
Alba: Lo se -suspiro-
Lara: Ahí esta.

Le hice señas a Patricia para que supiera que eramos nosotras. Cuando estuvo a nuestro lado nos levantamos para saludarla. Empezamos a hablar sobre la canción. Estaba dispuesta a hacerle algún cambio y a que Alba la utilizara como su primer single. Habían congeniado bastante bien las dos. Estábamos a punto de irnos al estudio cuando vi que Carlos entraba. Dios, ¿qué le ha pasado? Esta muy mal. No pude evitar quedarme mirándolo y Alba se dio cuenta.

Alba: ¿Carlos?
Carlos: Hola...
Alba: ¿Qué te ha pasado? -se acerco a él-
Lara: Os dejaremos solos. Nosotras vamos subiendo.

Patricia y yo salimos de allí. Ella apenas dijo nada, pero antes de entrar en el estudio me miro y hablo.

Patricia: ¿Es seguro?
Lara: ¿El qué?
Patricia: Que se quede sola con él.
Lara: Si, deben de hablar para arreglar algo.
Patricia: Claro.

Entramos en el estudio y Magi se quedo mirándonos.

Magi: ¿Y Alba?
Lara: Se ha quedado abajo hablando con Carlos? -él asintió-
Magi: Bueno, ¿habeis hablado?
Patricia: Si, y estoy dispuesta a cederle la canción a Alba y hacerle cualquier cambio.
Mar: Bien, porque es la canción perfecta.
Patricia: Gracias -sonrió- Si puedo ayudar en algo yo encantada.
Magi: Pues ahora que lo dices nos vendría bien tu ayuda.
Patricia: Claro, ¿qué puedo hacer?
Mar: Pues queríamos ver si cambian...

Deje de escuchar a Mar. Magi se había levantado y me había sacado de allí para hablar conmigo. Supongo que él también sabrá lo que ha pasado.

Magi: ¿Esta mejor?
Lara: ¿A qué te refieres?
Magi: A Alba. Lleva desde el Domingo con unos dolores de cabeza horrible y tuvimos que obligarle para que comiera. Has estado toda la mañana con ella, ¿como la has visto?
Lara: Pues hasta ahora no la he visto algo rara. Esta mañana cuando fui a buscarla estaba bien. 
Magi: ¿Crees que acabe?
Lara: No lo se, pero si eso pasa esta vez la perderemos de verdad.
Magi: Dios, todo es culpa mía.
Lara: ¿Qué dices? No es culpa tuya y lo sabes.
Magi: Si le pasa algo yo...
Lara: No voy a dejar que le pase nada. Siempre he cuidado de ella como si fuera mi hermana. Antes de dejar que a ella le pasara algo golpearía a Carlos.
Magi: Esta bien, deberíamos entrar.

Volvimos dentro y vi como Patricia y Mar estaban trabajando en la canción. Quedara perfecta, y más aun con la voz de Alba. Tengo unas ganas inmensas de escucharla.

Mar: Ya esta -miro a Magi-
Magi: Bien, ¿haces la base? Quiero grabarla lo antes posible.
Mar: Claro.
Magi: ¿Puedes llamar a Alba por favor? -me miro-
Lara: Claro.

Saque mi teléfono y la llame. No lo cogía. Volví a llamarla y tampoco lo cogió. Llame a Carlos. él se supone que estaba con ella. Al segundo toque me lo cogió.

Carlos: Lara, vamos al hospital. Alba casi se desmaya antes de subir al estudio. Algo no va bien.
Lara: Esta bien, estoy allí en nada -colgué-

Magi: ¿Qué pasa?
Lara: Van al hospital. Ha estado a punto de desmayarse.
Magi: ¿Qué? -se puso blanco-
Lara: Magi tranquilo. Seguro que no es nada. Seguramente ha sido un mareo tonto y ya. Voy a ver que ha pasado y que le dice el medico. En cuanto sepa algo te llamo.
Magi: Voy a ir contigo.
Lara: Magi no hace falta. Tu tienes...
Magi: Es mi hija, así que voy a ir -mire a Mar-
Mar: Tranquilos, yo sigo con esto. Llamad cuando sepáis algo.
Lara: ¿Te quedas? -le dije a Patricia-
Patricia: Si puedo si.
Mar: Quedate, no me importa.
Lara: Bien, luego os veo.

Magi y yo salimos de allí y fuimos hasta el hospital. En lo único que puedo pensar es en que todo tiene que estar bien. No le puede pasar nada. Ni a ella ni al bebe. Tienen que estar bien y seguir con esto. Cuando llegamos vimos a Carlos sentado en una de las sillas de la sala de urgencia con la cabeza entre las manos. Magi estaba más tranquilo de lo que yo pensaba que estaría tratándose de Alba.

Magi: ¿Donde esta?
Carlos: La están viendo los médicos. Aun no me han dicho nada -dijo sin levantar la cabeza-
Lara: ¿Qué ha pasado?
Carlos: Lo habíamos hablado y estábamos bien, pero cuando entramos en el edificio para subir al estudio se mareo. Casi se cae por las escaleras. Tuve que agarrarla y apenas respondía. Me asuste y la traje aquí.
Magi: Tranquilo, no sera nada -se sentó a su lado-
Carlos: Lo siento... siento haberle hecho esto... siento haber metido la pata... si no hubiera dicho nada de lo que dije ahora no estaríamos aquí.
Magi: Carlos dejalo, le podría haber pasado a cualquiera.
Carlos: Pero le ha pasado a ella y es mi culpa... te prometí que cuidaría de ella... siempre.

Estaba llorando. Aunque no lo viera podía notarselo en la voz.

Lara: Carlos, de esto no tiene la culpa nadie. Ha pasado y ya esta. Como ha dicho Magi le podría pasar a cualquiera.
Carlos: Si le pasara algo a ella o a Connor no podría soportarlo -me miro-

Cuando vi lo mal que estaba no supe que decir. Lo entendía perfectamente. Si le pasaba algo a alguno de los dos seria el fin para todos.

Magi: ¿Marta sabe que estáis aquí?
Carlos: Si, la llame después de hablar con Lara. Me dijo que vendría lo antes posible.
Magi: Bien, tranquilizate ¿si?

Le paso varias veces la mano por la espalda y se levanto. No sabia que hacer ni que decir.

Carlos: Debería llamar a las chicas. Si se enteran de que ha pasado algo y no la hemos avisado se enfadaran.
Lara: Yo las avisare.
Carlos: Gracias...

Cogí mi teléfono y le mande un WhatsApp a las dos para que supieran lo que había pasado. Dijeron que vendrían lo más rápido posible. Le mande el mismo WhatsApp a Álvaro y Dani y dijeron lo mismo. Vi como Marta entraba y se acercaba a Magi. Empezaron a hablar, pero no lograba escuchar nada de lo que decían.

Doctora: ¿Familiares de Alba Torras?
Magi: Nosotros -nos acercamos-
Doctora: Bien, Alba esta bien. Esta despierta y he hablado con ella. Me ha dicho que llevaba varios días con fuertes dolores de cabeza. Le hemos hecho unas pruebas y el mareo ha sido por eso. Tiene la tensión bastante alta y esta bastante nerviosa. Se tendrá que quedar esta noche en observación para asegurarnos de que todo esta bien.
Carlos: ¿Y el bebe?
Doctora: El pequeño esta bien. Ni se ha dado cuenta de lo que ha pasado. Es bastante fuerte, pero si la tensión no se le estabiliza tendrá que quedarse ingresada. Queda poco para los nueve meses y puede llegar a afectarle al niño.
Marta: ¿Tendra que inducirle el parto?
Doctora: Todo depende de que la tensión baje o suba.
Magi: ¿Podemos entrar a verla?
Doctora: No deberían de entrar todos, pero esta bastante asustada y le vendrá bien verlos.
Magi: Gracias.

Fuimos a la habitación que nos dijo la doctora. En cuanto entramos la vimos sentada en la cama moviendo los pies de un lado a otro y mordiéndose el labio.

Alba: Menos mal, ya pensaba que se habían olvidado de mi. ¿Nos podemos ir?
Carlos: No, esta noche te quedas.
Alba: ¿Qué? ¿Por qué? Estoy bien, de verdad.
Marta: Tienes la tensión muy alta y le puede afectar al niño. Así que ni te muevas de la cama.
Alba: Que divertido. Con lo que me gusta a mi un hospital.
Lara: No te quejes que estas sola en la habitación.
Alba: Eso es verdad -miro a Carlos- Eh, estoy bien. Si pudiera irme lo haría, pero no me dejan -sonrió-
Magi: Nos has dado un buen susto a todos. Es normal que este así.
Alba: Me gusta llamar la atención, parece que no lo sepáis.
Marta: No te doy una colleja por donde estamos, si no te la daba -reímos- Hablo en serio, no sabéis lo que he corrido en el super para poder hacer la compra y venir corriendo hasta aquí.
Alba: Sois muy exagerados.
Lara: Si, muy exagerados.
Alba: Oye, tengo hambre.
Magi: Iré a buscarte algo.
Alba: Un bocata de jamón estaría bien.
Magi: No cuela, se que no puedes comerlo.
Alba: Joder...
Magi: ¿Quereis algo?
Lara: No, voy afuera para esperar a los demás.
Marta: Yo voy contigo.
Alba: Eso iros, pero no os olvidéis de mi comida eh.
Magi: Que no pesada.

Salimos los tres de la habitación. No dejaba de pensar en algo. Mi tía cuando tubo a Alba estuvo ingresada veintidós días exactamente por lo mismo que esta ahora ella. También tenia la tensión alta y podía perderla si no la controlaban.

Marta: Se vuelve a repetir.
Magi: Tu hija no aguanta aquí veintidós días ni de coña.
Lara: Mañana ya querrá irse.
Marta: Bueno, si no le dan el alta no se puede ir. Así que ya me encargare yo de que no se mueva de esa cama.
Lara: Suerte con eso.




*Narra Carlos*

Magi, Marta y Lara acaban de salir de la habitación. Me siento bastante mal aunque no le haya pasado nada a ella ni al bebe. No puedo evitarlo. Creo que no he llorado tanto como lo he hecho ahí afuera delante de Magi y Lara.

Alba: Peque... ¿estas bien?
Carlos: Claro -sonreí y me acerque a ella-
Alba: No es verdad. Tienes mala cara.
Carlos: No he dormido muy bien estos días. Ya sabes, sin ti es difícil coger el sueño en una cama tan grande.
Alba: ¿Seguro que es por eso?
Carlos: Claro.
Alba: ¿Estamos bien verdad? ¿Nosotros estamos bien?
Carlos: Claro que si tonta -le bese-
Alba: ¿Te quedaras conmigo hoy?
Carlos: Me quedare contigo hasta que te den el alta. No pienso irme a casa y tu aquí, eso esta claro.
Alba: Tampoco es eso, pensaran que te he raptado o algo.
Carlos: Yo encantado eh -reímos-
Alba: A mi madre le paso lo mismo que a mi.
Carlos: ¿Qué?
Alba: A ella también la ingresaron por la tensión. Estuvo veintidós días ingresada. Al que hizo veintidós nací yo. ¿Qué pasa si a mi me tienen que hacer lo mismo?
Carlos: Mientras el señorito de aquí -toqué su tripa- Y tu estéis bien lo demás no importa -sonrió-
Alba: Pues entonces que me lo saquen ya y nos vamos a casa eh.
Carlos: Alba no seas bruta. Todavía te quedan dos semanas para salir de cuentas.
Alba: Ya, pero noto como esta preparado para salir. Igual si miras le ves la cabeza.
Carlos: Dios, ni estando en el hospital estas quieta.
Alba: Es que como no sea así me deprimo. No me gusta estar aquí metida. Huele raro y hay enfermos en todas las plantas. Hasta en esta que es la de maternidad.
Carlos: Bueno, con un poco de suerte pronto nos podremos ir a casa.
Alba: Y si es con Connor en los brazos mejor eh.
Carlos: Hombre, pues la verdad es que si. Porque estoy viendo que el muchacho va a querer salir cuando su padre este en México.
Alba: Seguro que lo hace a posta. Llama al medico y que me haga la cesarea. Así estarás aquí cuando nazca.
Carlos: Ya te he dicho que no.
Alba: Por intentarlo no pierdo nada -sonrió-

Tocaron en la puerta y se abrió un poco. Eran los chicos-

Dani: ¿Se puede?
Carlos: Claro, pasad -entraron-
Carmen: ¿Estas bien? -la abrazo-
Alba: Si, solo ha sido la tensión. Tendré que quedarme aquí.
Ángela: Al final ese nace antes de tiempo. Hacedme caso que yo soy medio bruja -reímos-
David: ¿Habeis comido?
Alba: Mis padres han bajado a por algo, pero si me traéis el bocata de jamón no se lo diré a nadie y me lo como.
Álvaro: Pero si decías que no podías comer jamón.
Alba: Nada, que no cuela con ninguno eh -me miro-
Carlos: Tranquila, que el día que nazca el niño te traigo un bocata de jamón.
Alba: Si por favor -reímos- Oye Dani, ¿como esta tu abuelo?
Dani: Esta mejor, hoy se queda mi hermana con él.
Blas: ¿Estas bien? -me susurro-
Carlos: Creo que si -suspire-

Vi como una enfermera entraba y se quedaba mirando.

Enfermera: No deberíais estar todos aquí, pero haré como la que no ha visto nada.
Alba: Son muy pesados ¿qué le hacemos?
Enfermera: Si, pero a ti te viene bien.
Alba: Hombre, pues la verdad es que si.
Enfermera: Dame el brazo, vamos a ver como va esto.
Carmen: Esperaremos fuera.
Enfermera: Eh... si, tenéis que salir todos.
Alba: ¿Qué pasa?
Enfermera: Tengo que ver como esta el peque.
Alba: Ale, todos para fuera. Venga ya.
Carlos: Estoy afuera eh -le bese-
Alba: Tranquilo.

Salimos todos y nos quedamos en el pasillo. Todos me miraban a mi. Sera por la mala cara que tengo.

David: ¿Vas a contarnos que ha pasado?
Carlos: El Domingo peleamos y me fui a Alicante. He llegado hoy. Llevaba desde entonces con dolores fuertes de cabeza. Hoy cuando he ido ha hablar con ella se a mareado y casi cae al suelo. Decidí que lo mejor seria traerla para estar seguros. Han dicho que todo esta bien, pero que cuando la habían atendido estaba bastante nerviosa. Si la tensión no le baja tendrán que inducirle el parto o algo podría pasarle al niño.
Dani: ¿Lo habéis arreglado?
Carlos: ¿Crees que si no lo hubiéramos hecho me hubiera dejado que la besara?
Dani: Vale, hoy no estoy yo bien. No me había dado cuenta. 
Blas: Deberías ir a comer algo. No tienes buena cara.
Carlos: No he dormido nada desde el Domingo. No tenia que haberme ido así, pero si me quedaba las cosas iban a acabar peor.

Vimos como la doctora de antes entraba a la habitación. Algo no va bien. Pienso entrar digan lo que digan. Me acerque a la puerta para entrar pero Carmen no me dejo.

Carmen: ¿Eres sordo o qué? No puedes entrar ahora. Era la matrona. No creo que sea agradable ver como le mete la mano.
Carlos: ¿Y si ha pasado algo?
Carmen: Saldrá y nos lo dirá, tranquilizate o tendrán que ingresarte a ti también.
Marta: ¿Qué hacéis aquí?
Carlos: Están la enfermera y la matrona dentro.
Marta: Ah, entonces no entro.
Magi: Ni yo.
Carmen:Te lo he dicho, no es agradable ver eso.
Marta: Para nada.

La matrona salio y se quedo mirándonos.

Matrona: ¿Todos estáis con ella?
Carlos: Eh... si.
Matrona: Vale, acaba de romper la bolsa.
Carlos: ¿Qué?
Marta: Que esta de parto.
Carlos: Es imposible. Aun le quedan dos semanas.
Matrona: Estas cosas hay veces que se adelantan. Menos mal que a ella ya le ha pillado aquí. Necesito saber quien entrara con ella en paritorio para cuando tengamos que irnos.

Todos me miraron a mi. ¿Quieren que entre yo? A ver, soy el padre, pero no se si podre entrar. ¿Qué pasa si me desmayo o algo?

Matrona: ¿Eres el padre?
Carlos: Si.
Matrona: Bien, si no te ves capaz de poder entrar siempre lo puede hacer otra persona.
Marta: Puedo entrar yo si quieres.
Carlos: No lo se.
Matrona: Vale, tranquilo. Dejare que entréis los dos por si tu tuvieras que salir.
Marta: Gracias -se fue- No pasa nada. Es normal que estes así.
Carlos: Tengo que sentarme -me senté-
Álvaro: Y querías entrar antes. Llegas a entrar y te tenemos que recoger del suelo.
Carlos: Joder, es que se supone que hasta dentro de dos semanas no venia. Estoy nervioso ¿vale?
Magi: Deberías entrar.
Carlos: Es verdad, se me había olvidado.

Me levante y entre en la habitación. La enfermera seguía allí. Alba no tenia muy buena cara. Tenia los labios apretados y las manos cerradas en puños.

Enfermera: Respira tranquila.
Alba: Esto duele mucho.
Enfermera: Son las contracciones. Ahora mismo te están dando cada doce minutos. Tienes que ir controlándolas.
Alba: ¿Como?
Enfermera: Tienes que contar los minutos que pasan de un dolor a otro. Yo me tengo que ir, vengo en cuanto acabe con la chica de aquí al lado. ¿Vale?
Alba: Si.
Enfermera: Si son muy seguidas avisanos.
Alba: Esta bien -se fue- Parece que me ha escuchado.
Carlos: Tendré que ir a por tu bocata de jamón.
Alba: Que le den al bocata.
Carlos: Valla, no creía que dirías eso.
Alba: ¿Crees que podrás entrar conmigo?
Carlos: Ya hemos hablado con la matrona y nos dejara entrar a tu madre y a mi.
Alba: Estas nervioso eh -rió-
Carlos: ¿Tanto se nota?
Alba: Un poquito, pero tranquilo que yo también lo estoy.
Marta: ¿Podemos pasar?
Alba: Si.
Marta: Te traía algo de comer, pero nos ha dicho la enfermera que no puedes comer nada.
Alba: Ya lo se. Chicos, podéis iros a casa. Esto va para largo.
David: Vas mal si piensas que me voy a ir.
Dani: Lo mismo digo. Además, Cris ya viene de camino.
Alba: Si eso ponedlo en twitter que todavía hay gente que no lo sabe.
Blas: Espera, te hago una foto y la subo.
Alba: Idiota sois -rió-
Lara: Al menos te has reído.
Alba: ¿Has avisado a tu madre? -me miro-
Carlos: No me he acordado.
Alba: Deja que lo haga yo.
Ángela: Si que te hace ilu' eh.
Alba: Pues si, la verdad.

Saque mi teléfono y marque el número de mi madre. Puse el altavoz y lo acerque a Alba.

Encarni: ¿Qué te has olvidado ya?
Alba: Yo nada.
Encarni: Oh, eres tu. Me creía que era Carlos. ¿Qué pasa?
Alba: Pues nada, aquí que estoy en el hospital.
Encarni: ¿Qué se ha roto ya el melón?
Carlos: Gracias mamá, yo también te quiero -reímos-
Encarni: ¿Me vais a decir que ha pasado?
Alba: Que he roto aguas.
Encarni: Ya claro, venga ahora enserio.
Alba: Que es verdad.
Encarni:  Me cago en la leche. ¿De cuanto son las contracciones?
Alba: La ultima de doce minutos.
Encarni: Bueno, a ver si me da tiempo de llegar.
Carlos: Lo veo complicado eh.
Encarni: Llámame con lo que sea ¿si?
Carlos: Vale, y tranquila que no pasa nada si no llegas.
Encarni: Vale -colgué-

Note como Alba me agarraba la mano fuerte. La mire y tenia la misma cara de cuando entre.


Carlos: ¿Otra?
Alba: Aja.
Carlos: Han sido diez minutos.
Dani: Pensaría que gritarías o algo.
Alba: Intento guardarlo para luego.
Marta: No te vas a enterar de nada con la epidural.
Alba: Eso es si me la pongo.
Lara: ¿No te la vas a poner? Estas loca, no sabes lo que duele.
Magi: Tu tampoco.
Lara: Bueno, tienes razón.
Álvaro: A ver, que a lo mejor mi opinión no sirve de mucho, pero yo me la pondría. Digo, es el primer parto y con lo que dicen que duele te quedras morir. Ahora, si tu no quieres tendrás tus motivos.
Alba: Es simple, no quiero que le pase nada al niño por culpa de eso.
Marta: Me rindo, va a hacer lo que le de la gana.
Alba: Ahí le has dado mamá.
Dani: Cris dice que cierres las piernas y no empujes hasta que ella llegue. Cuando quiere puede ser un poco bruta.
Alba: Lo intentare, pero no prometo nada.
Enfermera: ¿Como andamos por aquí? -entro- ¿Has tenido más contracciones?
Alba: Una, ha sido a los diez minutos.
Enfermera: Bien -abrió el armario- Levantate de la cama y te sientas aquí.


Saco una pelota de estas gigantes azul. Dani se quedo mirándola e hizo el amago de sentarse. Tuve que tirar de él para que no lo hiciera.


Carlos: ¿Estas embarazado?
Dani: Eh... no.
Carlos: Pues deja eso anda.
Enfermera: No seria la primera vez que no la utiliza quien debe -rió-


Ayude a Alba a levantarse de la cama y se sentó en la pelota. Por su cara no ha debido ser muy cómodo eso.


Enfermera: ¿Te molesta?
Alba: Un... un poco.
Enfermera: ¿Puedes aguantarlo?
Alba: No -dijo con los dientes apretados-
Enfermera: Levantate.


Le ayude a levantarse y quito la pelota echándola a un lado. Mira a Dani como advirtiéndole de que no se le ocurriera sentarse en ella.


Enfermera: Ponte delante de él -me señalo y ella lo hizo- Ahora rodeale el cuello y tu pasale los brazos por la cintura.
Carlos: ¿Asi?
Enfermera: Si, así. Alba, ahora flexiona un poco las rodillas y relajas las piernas. No te caes, te están sujetando.


Alba hizo lo que le dijo y note como se relajaba un poco.


Enfermera: ¿Notas algo?
Alba: Noto la cabeza haciendo presión.
Enfermera: ¿Tienes ganas de empujar?
Alba: Si.
Enfermera: Vale, no empujes eh. Voy a por Sara ¿si?
Alba: Vale -se fue- Creo que estaremos así un buen rato.
Carlos: No importa.
David: ¿Quien es Sara?
Alba: La matro... auch -cerro los ojos-
Carlos: Siete.
Alba: Lo se...
Blas: Esto, creo que me voy al pasillo.
Álvaro: Yo también.
Marta: Si, vamos todos. ¿Te quedas esperando a Cris? -le dijo a Dani-
Dani: Si no estorbo.
Alba: No, quedate. Así me distraigo hablando contigo.
Dani: Vale -se encogió de hombros y los demás salieron-
Carlos: ¿Has recogido el coche del taller?
Dani: Si, fui esta mañana. Era que los cables del faro estaban presionados y no pasaba la corriente.
Alba: ¿No te los cambiaron hace poco?
Dani: Si, pero se ve que no se dieron cuenta de eso. A mi me da igual. No me han cobrado.
Alba: No tiene cara ni nada.
Dani: El chaval me ha dicho que fue cosa de ellos. Yo no tengo la culpa.
Cris: Hola -dijo entrando- ¿como estas? -se acerco a nosotros-
Alba: Un pelin jodida -reímos-
Cris: Ya te veo. ¿Y tu qué? ¿Nervioso?
Carlos: Hombre, pues ahora que lo preguntas tengo los huevos lo que viene a ser de corbata.
Dani: Se te nota, no te preocupes.
Cris: Intenta poner la espalda recta anda, que te vas a hacer daño.
Carlos: ¿Como sabes eso?
Cris: Estoy estudiando ¿sabes?
Carlos: No he dicho nada -rieron-
Sara: Ya estoy aquí. ¿Como vas?
Alba: Mal.
Sara: ¿Por qué?
Alba: Por que no dejo de notarme la cabeza y pesa mucho.
Sara: Pero eso es bueno mujer. ¿Crees que puedas dar a luz así?
Alba: ¿De pie?
Sara: Si, solo si te encuentras cómoda.
Alba: Más que cuando estaba tumbada lo estoy.
Sara: Bien, tenéis que salir un momento. Tengo que ver cuanto ha dilatado.
Carlos: ¿Yo también?
Sara: Si no quieres ver nada si.
Carlos: Me quedo.
Alba: Carlos.
Carlos: No pienso mirar, solo que me quiero quedar contigo.
Sara: Bien, serán cinco minutos chicos.
Dani: Estamos con estos.
Carlos: Vale.

Él y Cris salieron. Alba se puso en la cama para que la matrona pudiera hacer lo que tenia que hacer. Yo solo me limitaba a mirar a Alba. Que si, que yo he sido el que la ha dejado embarazada, pero son cosas diferentes.

Sara: ¿Teneis las cosas del bebe aquí?
Alba: No.
Sara: Pero la tendrás preparadas ¿no?
Alba: Si, lo único que falta es la cuna. Aun no ha llegado.
Sara: Bueno, no pasa nada. Yo mandaría a alguien a que fuera a por la maletita. Os hará falta pronto.
Alba: Él ha escuchado que su padre se tiene que ir afuera y habrá dicho que no se va sin conocerlo eh -me miro-
Carlos: Se lo ha olido.
Sara: ¿Cuando te vas?
Carlos: La semana que viene.
Sara: Bueno, mejor así y no que te hubiera pillado fuera.
Alba: Le hubiera pillado a él y al abuelo.
Sara: Anda, pues eso es que el peque no quiere que os valláis sin conocerlo -reímos- Me ha dicho la enfermera que no quieres ponerte la epidural. ¿Estas segura? Mira que luego una vez haya empezado no podemos ponértela.
Alba: Segurisima.
Sara: Bien, luego no me digas que me tenias que haber hecho caso eh -reímos-
Alba: No tranquila.
Sara: Vengo en un ratito.
Alba: Va... -empezó a respirar fuerte-
Sara: ¿Cada cuanto son ya?
Carlos: Seis.
Sara: Tienes siete centímetros dilatados.
Alba: ¿Ya?
Sara: Si, tu vas a ser de las rápidas.
Alba: Mejor.
Sara: Lo dicho, vengo en un ratito. Con lo que sea me avisáis.
Carlos: De acuerdo -se fue-
Alba: ¿Puedes decirle a Lara que valla a buscar la bolsa con todas las cosas? Ella sabe cual es.
Carlos: Claro, ¿esta en casa?
Alba: Si, en el armario.
Carlos: Vale, ahora vengo.

Salí de la habitación y busque a Lara.

Carlos: Me ha dicho que vallas a buscar la bolsa del niño.
Lara: Vale.
Carlos: Toma, las llaves de casa. Esta en el armario. Dice que tu sabes cual es.
Lara: Si, ¿necesita algo más?
Carlos: Pues, supongo que sus cosas.
Lara: Vale, ¿tu necesitas algo?
Carlos: El cargador del móvil y... -nos alejamos un poco de los demás- En la mesita de noche, en el cajón de abajo pegado a la cama hay una caja alargada y negra. Necesito que me la traigas también.
Lara: Claro.
Carlos: A ser posible que nadie se de cuenta.
Lara: No te preocupes. Seré discreta. Al menos con eso -rió-
Carlos: Gracias.
Lara: No pasa nada. Voy a por las cosas que le hacen falta a estos, ahora vengo.
Álvaro: Voy contigo.
Lara: No hace falta.
Álvaro: Me da igual.
Lara: Tranquilo, se esta quedando cegato. No creo que se de cuenta -me susurro y reí-
Magi: Deberías comer algo.
Carlos: No tengo ganas.
David: ¿Qué has dicho?
Carlos: Que no tengo ganas.
Blas: ¿Tienes fiebre o algo?
Carlos: No, estoy nervioso. Me voy para dentro.

Entre en la habitación y vi que Alba estaba hablando con alguien por teléfono.

Alba: Si... vale, se lo diré... no te preocupes... no hace falta... venga... si...adiós.
Carlos: ¿Quien era?
Alba: Mi primo Fran. Dice que esta de camino. Lo habrá avisado mi madre o Lara.
Carlos: Bueno, pues uno más para hacer compañía.
Alba: Como si no hubiera ya bastantes -reímos- Sientate un rato, tienes que estar cansado.
Carlos: Estoy bien.
Alba: Ponte a mi lado anda.
Carlos: Esta bien.

Me senté a su lado y ella apoyo la cabeza en mi hombro. En realidad tenia hambre y mucho sueño, pero ahora no es momento para nada de eso.

Alba: Cuando lleguemos a casa voy a comer todo lo que no he podido comer estos meses.
Carlos: Yo te acompaño -rió-
Alba: Tengo sueño y no puedo quedarme dormida. Esto esta siendo muy grabe eh.
Carlos: Ya queda poco. Con suerte a la hora de cenar esta todo listo.
Alba: Ojala, porque están empezando a sonarme las tripas.
Carlos: Y a mi -reímos-
Alba: Pero tu si puedes comer, yo no.
Carlos: Como he dicho antes, yo te acompaño.
Alba: Que tonto eres.

La tarde estaba pasando realmente lenta. No terminaba de dilatar y las contracciones eran cada vez más seguidas. Sobre las ocho de la tarde Sara, la matrona, entro una vez más para ver como iba todo.

Sara: Por fin hija, ya podemos ir a paritorio. ¿Sabes ya si sera de pie?
Alba: Por mi vale.
Sara: Bien, ¿podras ir andando? Te vendrá bien.
Alba: Supongo que si.
Sara: Pues ale, vámonos.

Salimos de la habitación y la seguimos a ella hasta paritorio. No íbamos demasiado rápido, ya que Alba no podía correr mucho la verdad. Cuando llegaron me hicieron ponerme la bata esa que suelen tener todos puesta aquí dentro. Nos dijeron donde nos tendriamos que poner. He pasado de tener miedo a desmayarme aquí en medio a ser quien este sujetando a Alba en todo el proceso. Ahora estoy mucho más tranquilo que antes. Parece que me han pinchado algo. Ambos seguíamos las indicaciones de Sara. Cuando me quise dar cuenta Connor ya había nacido. A Alba la habían tumbado en la camilla y a Connor lo estaban reconociendo, pero no le quitaba el ojo a ninguno de los dos. Cuando terminaron con el pequeño la enfermera se acerco a nosotros con él en los brazos.

Enfermera: Felicidades chicos -se lo dio a Alba-
Alba: Dios...
Carlos: Hola pequeño -lo acaricie-
Enfermera: Os vamos a llevar a la habitación.
Alba: Cogelo -me lo dio-
Carlos: Que pequeñito.
Alba: Se parece a ti cuando pequeño.
Carlos: Si...

Salimos de allí y fuimos a la habitación. Por lo que se ven los demás están todos en la sala de espera. En cuanto entramos me senté al lado de Alba. Connor apenas había abierto los ojos. Estaba bastante tranquilos. Escuchamos un pequeño golpe en la puerta y empezaron a entrar todos.

Marta: Hola, ¿como estas cariño?
Alba: Bien -sonrió-
Marta: ¿Y el pequeño?
Carlos: Muy tranquilito. ¿Quieres cogerlo?
Marta: Claro.

Marta lo cogió con cuidado. Parecía que nunca había cogido a un recién nacido. En cuanto estuvo en sus brazos Connor abrió los ojos.

Marta: Hola pequeño -susurro- Que ojos más bonitos -sonrió-
Magi: Se parece a Carlos.
Carlos: Alba ha dicho lo mismo.
Alba: Es que es verdad. No vas a poder negar que es tuyo.

Connor empezó a moverse mucho y a lloriquear. Marta se lo dio a Alba y al momento se tranquilizo. Había sido increíble. 

Magi: Vamos a salir para que puedan entrar los demás -se fueron-

Cuando salieron los chicos fueron entrando de dos en dos. Vamos, en parejas. Dani se quedo embobado con el niño. Alba quiso hacerle una foto. Decía que quería mandársela a las que no habían podido venir, pero yo quería subirla a instagram para que todos vieran que Connor ya ha llegado. Saque mi teléfono  y le hice la foto al pequeño.




Connor quiere saludaros a todos. Este pequeño ya es parte de la familia.

En cuanto la subí solté el teléfono. Por ahora solo podía pensar en Connor. Cuando Sara vino para que Connor comiera los demás decidieron irse a casa. No sin antes decirnos que mañana vendrían en cuanto pudieran. Después de eso se quedo dormidito. Parecía un ángel.